Las nuevas reglas vigentes para un recall

CÉSAR BENÍTEZ
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Uno de los ejes del mundo de los negocios es que toda empresa debe ofrecer la mejor relación entre las variables de su propia oferta, sea cual sea la variante principal, sea el precio, la calidad, durabilidad u otra. Quien busque sobrevivir en un mercado relativamente abierto debe asegurarse de ofrecer un producto o servicio competitivo. Si la relación calidad-precio-duración es superior al resto de las ofertas accesibles, el cliente tiende a seguir siendo fiel y la marca se fortalece.

Esta garantía de buena relación precio-calidad, constituye, además, un derecho para los consumidores, que deben recibir los productos o servicios en tiempo y forma, tal como se les prometió.

Retirar antes también garantiza la calidad

La garantía de calidad no solo implica que los productos o servicios deben satisfacer las necesidades para las que fueron adquiridos, sino que también implica que estos no pueden representar un peligro para la vida y seguridad de los consumidores. Es que, en el marco de la relación de consumo, las empresas están obligadas a darle seguridad a sus clientes.

Cuando los proveedores se percatan de que sus productos o servicios – luego de introducidos en el mercado – pueden suponer un riesgo normal y previsible para la vida, seguridad y salud de los consumidoress, se encuentran en consecuencia obligados a sacar cuanto antes estos productos o servicios del mercado, en un proceso de retiro que muchas veces se denomina recall.

El recall de productos o servicios se encuentra regulado en el art. 34 de la ley de Defensa del Consumidor y el Usuario, pero como esta norma no brindaba mayores detalles sobre la forma en que debían realizarse los proceso de recall, recientemente se ha dictado el Decreto N° 3039/19, por medio del cual se incorporó al ordenamiento jurídico del Paraguay la Resolución del Mercosur N° 04/17 relativa al “Procedimiento sobre alerta y retiro de productos y servicios considerados potencialmente nocivos o peligrosos en el Mercosur”.

Con esta resolución se unificó el proceso de recall en todos los Estados parte del Mercosur y se complementa la ley de Defensa del Consumidor y el Usuario. Esto determina de forma específica las pautas referentes a: el contenido de la comunicación que debe darse a las autoridades; qué y cómo debe avisarse a los consumidores; qué acciones debe incluir el plan de atención a los consumidores; y los alcances y características del monitoreo del retiro de los productos o servicios del mercado.

Más allá de fronteras

Asimismo, entre las innovaciones incorporadas por la Resolución del Mercosur se destaca que la Secretaria de Defensa del Consumidor y el Usuario (SEDECO), deberá informar el recall a la autoridad de aplicación de los demás estados parte del Mercosur. Asimismo, la SEDECO tendrá también la facultad de ampliar el plazo del recall si lo considerase pertinente.

Otra novedad prevista en la Resolución del Mercosur es que los proveedores deberán realizar informes periódicos durante el proceso de recall, detallando la cantidad de productos o servicios efectivamente recogidos o separados del mercado y su distribución geográfica. Asimismo, se exigirá también a los proveedores la realización de un informe final del recall, detallando la cantidad de consumidores atendidos e identificando cómo se enteraron los consumidores del aviso de recall.

Así, con la incorporación de la Resolución del Mercosur a la legislación del Paraguay, las empresas cuentan con pautas precisas para ser eficientes en los procesos de recall. Eso, más allá de los costos circunstanciales, garantiza la supervivencia de prestigio esforzadamente ganado en la percepción de los clientes y habilita a las empresas a seguir siendo favorecidas en la decisión de compra.


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