Solo en capital se llega al 50% de cobertura

Informalidad de aportes en el sector privado es el problema principal

Según datos publicados por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC), solamente en Asunción y en el Departamento Central la población ocupada llega a un 50% de aportantes a un sistema jubilatorio, dejando en descubierto la gran cantidad de personas que trabajan y no tienen ninguna cobertura de este tipo, ya sea porque sus empleadores no realizan los pagos a previsionales o porque directamente no están inscriptos.

De por sí, el hecho de tener solamente la mitad de cobertura en la capital y en uno de los departamentos más poblados del país es preocupantes, pero la situación es todavía más grave cuando se observan los datos de departamentos como Paraguarí, San Pedro o Caaguazú, donde la cobertura ni siquiera alcanza el 30%.

El gerente de prestaciones económicas del Instituto de Previsión Social (IPS), Pedro Halley, explicó que la gran la informalidad en las empresas del sector privado con respecto a sus aportes a la previsional es el gran problema de fondo que tiene la institución para poder desarrollarse y poder asegurar a plazos más largos la situación actuarial del fondo de jubilaciones.

“El principal problema que tiene el IPS hoy es la informalidad del mercado laboral. El IPS no es el responsable de la informalidad existente en el país, sino que sufre esta situación. Nosotros no podemos responsabilizarnos de aumentar la cantidad de empleo, eso es un trabajo del Ministerio de Trabajo, si eso aumenta, el IPS recauda más y si pasa lo contrario nos va mal. Es difícil tener sistema previsional sano en una economía laboral enferma de informalidad”, dijo.

Puntualizó que de momento no hay ningún tipo de inconveniente ni peligro para los jubilados ya que según los cálculos de los técnicos, para los próximos veinte años no sería necesario ni siquiera utilizar las reservas del fondo de pensiones, ya que el sistema funciona de una manera tal que se pueda cubrir con las inversiones del mismo y con los aportes.

Sin embargo, agregó que para alargar este plazo de seguridad y poder desarrollar de una manera más eficiente el sistema jubilatorio estatal, se deben empezar a diversificar las inversiones en otro tipo de instrumentos y que para ellos es fundamental la formalización de los aportes y la mejoría en la morosidad. Actualmente, la inversión del fondo de jubilaciones se concentra solamente en Certificados de Depósito de Ahorro (CDA), depósitos a plazo y préstamos para los afiliados.

“Hoy por hoy estamos tranquilos, pero el estar tranquilos hoy por veinte años es muy poco en relación al diseño de los sistemas de seguridad social. Existe una amenaza para el sistema más o menos por el año 2.045, cuando los aportes sean ya insuficientes para honrar las obligaciones de la institución, en cuyo momento se empezarían a usar las reservas técnicas que durarían solo unos 20 años, es nuestro horizonte”, explicó el funcionario.

Refirió que en este sentido se debe trabajar en dos grandes ejes que son, por un lado la optimización de la gestión y por otro lado en la reforma del sistema de pensiones, analizando el periodo de tiempo que se utiliza para analizar la jubilación. Sobre lo primero, agregó que el IPS debe aumentar la recaudación, atacar la sub-declaración de aportes, diversificar las inversiones, liquidar inmuebles improductivos y explotar mejor los que se puedan utilizar.

DIVERSIFICACIÓN
Halley hizo hincapié en que las inversiones que realizar el instituto son solamente las tradicionales, más alguna compra de bonos y pequeñas inversiones para AFD, pero que frente al volumen de dinero que maneja la institución, tener solo esa cantidad de instrumentos es muy poco y resulta insuficiente. Refirió que las nuevas herramientas podrían ser títulos emitidos por el tesoro, por el BCP, por entidades financieras, acciones de sociedades de capital abierto, títulos emitidos por bancos centrales de otros estados, entre otros.

Al ser consultado sobre la posibilidad de que el dinero sea utilizado para desarrollar infraestructura en el país, afirmó que sería una gran tarea que cumpliría no solo la función de hacer trabajar el dinero del fondo, sino que también serviría para llegar a otros puntos de desarrollo social. “Sostenemos que eso podría ser rentable, siempre que sea con seguridad y es algo que tenemos que empezar ahora”, consideró.

Sobre el programa de salud para los jubilados, indicó que además de la informalidad mencionada, una importante traba para el desarrollo es que los recursos asignados para el mismo se diseñaron en el año 1.950 y hoy este planeamiento se encuentra ya desfasado por muchos motivos, por ejemplo la gran cantidad de asegurados que hay actualmente, los avances de la medicina que exigen insumos cada vez más caros y también la expectativa de vida que creció.


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