Trabajo en casa

Nadia Gorostiaga

Socia PwC Paraguay

“Tax & Legal”

Hace no mucho tiempo esa frase referenciada al trabajo hogareño de las mujeres en su rol de esposas, madres, hijas.

Hoy el trabajo en casa tiene una connotación que va más allá de dichas tareas como consecuencia de un virus que nos hizo enfrentar situaciones difíciles y en algunos casos dolorosas por la partida de familiares.

En este 2020 el uso de las tecnologías y herramientas informáticas, aplicaciones y redes sociales dejaron de ser un mundo exclusivo de los “millennials” y se ha tornado en un medio para el desarrollo de tareas cotidianas que van desde la asistencia escolar, las compras en el super y las tareas laborales de miles de trabajadores y profesionales independientes.

El teletrabajo, Home Office o el trabajo en casa en el ámbito empresarial y de profesiones liberales, ha permitido paliar en cierta medida la restricción de circulación, evitando o mitigando el impacto en la economía y generación de recursos como consecuencia de las medidas sanitarias y de emergencias dictadas por el gobierno.

El teletrabajo, desde el punto de vista del Derecho Laboral implica la ejecución o prestación de servicios en forma remota, sea bajo una relación subordinada o independiente, con la presencia del trabajador o profesional en su domicilio o lugar de aislamiento domiciliario.

Si bien las tareas son desarrolladas en casa, se deben considerar ciertas pautas aplicables a todos los trabajadores o proveedores de servicios.

A quienes aplica              :

  • Trabajadores del sector privado y publico
  • Trabajadores o personas que no pueden ingresar al país.
  • Trabajos docentes.

A quienes no aplica:

  • Trabajadores con síntomas o diagnóstico confirmado de COVID-19,
  • Trabajadores con descanso o reposo médico.
  • Trabajadores en usufructo de sus vacaciones.

Algunas pautas para dar inicio o implementar el trabajo remoto son:

  1. Comunicación al personal que las tareas que serán desarrolladas bajo el esquema del teletrabajo. Ello debe ser informado por cualquier medio de comunicación y con la debida antelación.
  2. Se debe puntualizar el periodo de tiempo o vigencia del trabajo remoto.
  3. Informar sobre los mecanismos o herramientas tecnológicas a utilizar y recomendación de medidas de seguridad de la comunicación que deben ser aplicadas.
  4. Asignar labores y responsabilidades al personal.
  5. Implementar mecanismos de control y reporte por medios virtuales.
  6. Acordar la jornada de trabajo sin exceder las 8 horas diarias o 48 semanales. La forma de distribuir el honorario laboral debería ser flexible.

Un punto que no puede descuidarse es que las empresas deben determinar pautas sobre los medios tecnológicos a utilizar en el trabajo remoto, lo que implica no solo facilitar el acceso a sistemas, plataformas o aplicativos, sino en muchos casos, instruir sobre su uso o capacitar al personal en caso de sistemas complejos.

También deben preverse restricciones en caso de uso indebido o soluciones oportunas en caso de desperfectos.

Las regulaciones restrictivas de circulación no dieron lugar a implementar todas las medidas de manera cierta y oportuna.

En estas condiciones, hay sectores que se verán afectados en cuanto a la generación de ingresos y recursos, que, si bien el Gobierno está definiendo acciones para mitigar el efecto económico, estas son medidas de urgencias paliativas.

El COVID hoy nos exige no solo a ser creativos sino también, ha cambiado el esquema de planificación de las empresas, respecto a las tareas rutinarias, canales de ventas y distribución, promociones, prestación de servicios, etc.

Las medidas de fuerza mayor nos han acercado a la utilización de la tecnología digital, determinando procesos que pueden ser desarrollados/controlados en forma remota por trabajadores, robotización de tareas, compras y pagos a través de un teléfono móvil inteligente, entre otros, que, si bien comenzaron a ser implementados en el país, hoy constituyen una necesidad!

Esta era digital requiere cuanto antes definir las políticas de capacitación a los trabajadores a través de medios virtuales, como un elemento que provea de nuevas herramientas de trabajo.

Nada de ello puede ser implementado sin conexiones a internet o el uso de la tecnología, lo que debería ser un tema de análisis para evaluar exenciones o beneficios que permitan disminuir los costos de estos servicios de manera de facilitar el acceso a todos los sectores, principalmente a micro, medianas y pequeñas empresas.

Estas medidas pueden y deben ser implementadas bajo una visión de mediano y largo plazo, que permita gozar del derecho al trabajo digno y generación de recursos, evitando exponer la salud de las personas y familias.

  • Facilitar los accesos a sistemas, plataformas o aplicativos e instruir sobre su uso.
  • Podrá restringir acceso en caso de uso indebido.
  • En casos de sistemas complejos, capacitar al personal.
  • Coordinar los desperfectos cuando el personal lo haya comunicado.              
  1. ¿Qué medidas de seguridad sanitaria deben cumplirse?
  • Informar al personal por medio físico o digital de: medidas, condiciones y recomendaciones dispuestas por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
  • Implementar un canal de comunicación que el personal pueda reportar riesgos.

–      Grupos de riesgo.

  • Aquel personal de más de 60 años o que padezcan de enfermedades complejas, embarazadas y menores de edad, deberán hacer trabajo remoto.

SANCIONES A LAS EMPRESAS: Serán pasibles de sanciones cuando las empresas resuelvan:

  • Disponer, permitir o exigir trabajar al personal cuando la empresa no está permitida.
  • Incumplir medidas de trabajo remoto en contra de grupos de riesgo.

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