Agente estima que recuperación económica tomaría hasta 3 años

Reactivación dependerá de correcta aplicación de ‘cuarentena inteligente’

Según estimaciones del director de banca personal del Banco Itaú, José Brítez, la reactivación económica en nuestro país tardaría como mínimo unos 18 meses e inclusive se podría extenderse hasta tres años. A su criterio se debe tener en cuenta que los números que se obtuvieron el año pasado no fueron de los mejores en la última década y que, si bien había grandes expectativas para el 2020, la llegada de la pandemia generó demasiada incertidumbre.

Entre mejor sea aplicado el plan de “cuarentena inteligente”, más rápida podría ser la recuperación, de acuerdo a Brítez. A esto agregó que lo peor que podría pasarle al país es la necesidad de volver a un confinamiento total, ya que el impacto de esa situación agravaría las cosas aún más. Aclaró que desde su visión, las medidas fueron correctamente tomadas por parte del Gobierno, al margen del gran impacto económico.

“Nosotros creemos que esto va a llevar entre un año y medio y tres para volver a los niveles naturales en los cuales estábamos pre-Covid, porque esto nos tomó en un momento en que salíamos de un año en el que económicamente no crecimos. Teníamos todo para hacer un excelente 2020 con actividades importantes en el campo y en infraestructura, pero lamentablemente pasó esto”, dijo expresó.

El director de Itaú indicó que la cuarentena ya ha tenido cierto resultado positivo que se evidenció en el día de las madres, ya que con el lanzamiento de la campaña de marketing para ese evento, los comercios asociados a Itaú solo esperaban facturar con operaciones de tarjetas de crédito y débito el 30% de lo que lograron el año pasado y sin embargo llegaron hasta el 60%, doblando sus expectativas.

FOGAPY

Al ser consultado sobre el tema de los créditos con respaldo del Fondo de Garantía del Paraguay (Fogapy), apuntó que la demanda no es totalmente óptima ya que tendrían pre-aprobados préstamos para unos 3.500 clientes por un valor de US$ 180 millones, y sin embargo del total de personas y empresas a las que han contactado para ofrecer el producto, el 40% no tendrían interés en utilizar la herramienta.

“Lo normal hubiera sido para nosotros que haya una gran demanda por parte de nuestra base de clientes y acá hablamos de empresas que facturan hasta Gs. 15.000 millones y en muchos casos lo que nos dicen es que ellos mismos deben ser muy conservadores en tomar nuevas deudas porque no tienen claridad de cuándo van a volver a un estadio de normalidad”, aseveró.

La actitud asumida sería comprensible por tratarse de un momento “muy delicado” en que todas las empresas deben pagar funcionarios, dijo, teniendo en cuenta que estos necesitan el dinero para mantener a sus familias, lo cual convierte la coyuntura muy compleja. Insistió en que la reactivación debe ser muy rápida de manera a que las cadenas de pago se puedan reanudar y mitigar el impacto a los sectores vulnerables.

COBERTURA

El referente de la banca consideró que el proyecto de ley que tiene como propósito elevar las coberturas hasta el 90% de los préstamos podría tener un impacto muy importante en la concesión de créditos a las empresas más pequeñas, ya que el apetito de riesgo sería mayor también por parte de los agentes financieros en caso de que el margen de riesgo sea solo del 10% para todos los casos, y es este segmento el que más estaría demandando créditos para poder seguir operando.

“Beneficiaría mucho porque hoy en día el 80% de cobertura hoy es solo para las micro y pequeñas empresas. Para las medianas solamente se cubre hasta el 70%. Obviamente las micro y pequeñas son las más vulnerables y no será fácil estar en el zapato de ellos, sin embargo esas empresas tienen una probabilidad de pérdida mayor, entonces cuando uno suma el costo del dinero más el costo administrativo, el riesgo es sumamente elevado. Esto se podría corregir elevando la garantía al 90%”, explicó.

EVOLUCIÓN

No obstante, agregó que si bien la evolución de la herramienta no ha avanzado tan rápido como se hubiera esperado, ya en las últimas semanas se comenzó a notar una diferencia en la inscripción de operaciones, además se tuvo que pasar por un proceso de adaptación a un sistema que se conocía muy poco hasta la llegada de la pandemia y es por eso que implementaron como estrategia de pre-aprobación, lo cual llevó 15 días.


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