Descontento social acecha en este foco latinoamericano del virus

CHILE

Bloomberg

El Gobierno de Chile está enfrentando dificultades para controlar un brote de coronavirus que ha llevado a los hospitales al colapso y podría amenazar con revivir los disturbios sociales generalizados.

Con una población de solo 18 millones de habitantes, Chile está registrando cifras de nuevos casos de COVID-19 a un ritmo comparable, en términos per cápita, al de España en marzo, en el punto más alto de la propagación del virus, y los recursos están cerca de llegar a su límite en la economía más rica de Latinoamérica.

En Santiago, la capital chilena, 95% de las camas de cuidados intensivos está ocupado, y los pacientes hospitalizados están siendo trasladados a otras regiones del país. Además del dilema de la salud pública, la actual crisis ha puesto de relieve la desigualdad y la deficiencia de los servicios públicos que llevaron a millones de manifestantes a las calles en octubre pasado.

“El coronavirus viene a poner a prueba nuevamente al sistema de salud, un sistema de salud que ya es deficitario”, dijo el Dr. José Miguel Bernucci, secretario nacional del Colegio Médico de Chile, a través de un mensaje de WhatsApp. “Es un síntoma más sobre las falencias de la sociedad chilena”.

El país todavía no se recuperaba de la ola de disturbios antigubernamentales del año pasado cuando comenzó la pandemia, y ahora el presidente Sebastián Piñera se encuentra en una delicada situación. Con el recuerdo vivo de los disturbios sociales, los funcionarios del Gobierno caminan por la cuerda floja al poner a Santiago bajo confinamiento para frenar la propagación del virus, con el riesgo de provocar más descontento.

“Cuando hablamos de cuarentena estamos hablando de un instrumento que tiene muchos efectos adversos. Las cuarentenas producen hambre, producen miserias, producen conmoción social, producen aumento de los asaltos, producen aumento de la violencia intrafamiliar”, dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich, durante una conferencia de prensa el 21 de mayo, donde se manifestó contrario a una cuarentena nacional. “Son instrumentos que hay que usar con mucho cuidado”.


También podría gustarte