Nueva normalidad laboral

Samuel Acosta

Periodista

@acostasamu

 

La mayoría de las empresas retornaron ayer a sus lugares de trabajo,  y todos, de alguna manera lo hicieron con algún aprendizaje sobre lo que han significado estos dos meses y medio cuarentena que obligó a rediseñar -a la fuerza- la manera de trabajar.

En tiempo récord las organizaciones tuvieron que aprender a utilizar recursos informáticos antes desconocidos para organizar reuniones, a elaborar esquemas de trabajo y control remoto y  generar protocolos de atención a clientes; obviamente, esto generó un estrés en los recursos humanos pues nadie estaba preparado para una situación como esta.

No obstante, la crisis también demostró que las herramientas tecnológicas permiten superar varias barreras que antes de la pandemia se aseguraban eran imposibles.  La encuesta de una consultora a más de cien líderes de empresas de Gran Asunción reveló que el 70% de estas organizaciones utilizó el sistema del trabajo desde las casas para continuar operativas y hasta un 35% considera que parte de su plantel continuará operando de este modo una vez superada la crisis del virus.

El nivel productividad de los colaboradores se disparó, pero también, las horas de trabajo se incrementaron en un 30%.  El desafío es encontrar un equilibrio que permita aprovechar al máximo las horas laborales sin que los recursos humanos pierdan calidad de vida al tener espacio para desarrollar actividades de esparcimiento que ayudan a mantener la salud física y mental.

La pandemia exige a plantearse la obligatoriedad de contar con planes de contingencia para situaciones de crisis.  El 90% de las compañías admitió no tener esto incorporado y la experiencia debe empujar a diseñar modelos de reacción más rápida y menos costosa ante situaciones inesperadas.

Planes que incluyan un fondo de reserva que permita pilotar la nave con mayor tranquilidad cuando se aparezca una tormenta.


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