“Aliens”: De espectadores a participantes del mercado mundial

 

Victor Raúl Benítez González
@victoraulb

 

 

Sergio Sapena
@sergio_sapena

 

Club de Ideas

Tenemos una idea. En la perspectiva geopolítica, el Paraguay siempre fue una nación de alienígenas. Fuera del mundo globalizado y financierizado, un país ¨orgánico¨, no tan contaminado con los mercados de ¨derivados¨ especulativos. Ahora, en pandemia, aparece como campeón para salirse bien parado en la economía real, pandémica y pospandémica. Raros, en este mundo que no les pertenece, los paraguayos son como exiliados en su propia tierra. La identidad es fundamental para construir nuevas hipótesis sobre el futuro, en momentos en que, parece: El futuro se ha apagado. ¿Cuál es el sentido de identidad que hará que los paraguayos tengan un futuro grandioso, vida en abundancia, por encima del 100 %, en el modo Covid de vivir, que vino para quedarse?

La Versión positiva de la historia

David Landes, profesor de Harvard, en su libro ¨Riqueza y Pobreza de las Naciones¨, dice, en una cita increíble, que el Paraguay es un país extravagante, único, singular y extraordinario.

Veamos quienes son los paraguayos, desde hace siglos, observando el ¨big picture¨, para entender por qué serán los primeros en recuperarse, con un PIB que cae  – 2% a – 3 %, que se reactiva en dos a tres años. Mientras que, al Brasil, que caerá 8 % al 10% en su PIB en el 2020, y al Argentina, que tendrá más del 50 % de pobreza, les llevará cinco y diez años, respectivamente. En primer lugar, recordemos, la economía paraguaya crece casi 5 % anual exponencial, desde hace 15 años.

Si bien dicen que Asunción es madre de ciudades, con Ñuflo de Chaves hacia el norte (Santa Cruz de la Sierra) y Juan de Garay hacia el Sur (Buenos Aires), el Paragua-ý es un territorio de seres extraños de este mundo hostil, que desde hace siglos lo mantuvo aislado. Eso de aislamiento social en la escala internacional, a los paraguayos les suena familiar.  En el siglo XIX por obra y gracia de un hijo de portugueses. No le fue mal. En el siglo XX por obra y (des) gracia de un hijo de alemanes. No le fue bien.

Estos resilientes-extra-terrestres, raros individuos que viven en una ¨isla rodeada de tierra¨, pelearon una guerra contra tres naciones vecinas, hasta llegar a la cuasi aniquilación, en 1870. Precisamente el Brasil tendrá en el 2020, su peor recesión de los últimos 120 años, cuando debió pagar los costos, hacia los 1900, y las consecuencias, de la guerra contra el Paraguay. El PIB del Brasil cae este año entre 8% al 10 % y, lamentablemente, su relación deuda/PIB llega al 100%.

No desaparecieron los paraguayos, porque a sus verdugos eso no les era conveniente. Prefirieron que siga como estado ¨tapón¨ entre dos grandes potencias, cuyos intereses buscaban el equilibrio dentro del gran Chaco sudamericano, el gran Pantanal y los bosques atlánticos interiores, entre los ríos Paraná y Paraguay.

Descendientes de españoles desordenados y egoístas, con indios guaraníes más recolectores que guerreros, los paraguayos nunca pudieron asimilar, ni la cultura lusitana avara del ¨bandeirante¨, ni la cultura italiana, sanguínea, trabajadora y ¨bon-vivant¨ (al mismo tiempo) del río de la Plata.

Las cosmovisiones de sus dos poderosos vecinos nunca lograron ser amalgamadas en el Paraguay. Al contrario, un amigo intelectual suele decir que todo extranjero que decide vivir en tierra paraguaya, tiende a perder parte de su propia cultura al ser absorbido por los hábitos socio comportamentales de su nuevo hábitat mediterráneo.

Si bien tienen sangre indoamericana, los paraguayos tampoco tienen el rasgo originario muy marcado como los pueblos hermanos del altiplano, contra los cuales debieron luchar en 1935 para rechazar una invasión. ¿Quiénes son entonces los miembros de esta nación única y singular?

Como ya se dijera, magistralmente definida como ¨una isla rodeada de tierra¨ por su principal escritor, Augusto Roa Bastos, Premio Cervantes, este colectivo heterodoxo es una nación de ¨Aliens¨, que expulsó a su mejor gente en la revolución de 1947 y soportó luego una dictadura desde 1954 a 1989 de manera estoica, así como ahora se soporta el cautiverio económico y político de la pandemia. Y sobrevivió. Como sobrevive en una especie de ¨iatrogenia¨ (el mal que te hace fuerte), a la mala calidad del gasto, de su clase política, en contubernio con unas cuántas familias del sector privado, en su nueva era democrática, desde 1989.

La Visión optimista del futuro

En resumen, este pueblo no pudo ¨conformarse a este mundo¨, sino que permaneció – incluso sin muchos vuelos internacionales hasta marzo de 2020, cuando llegó la pandemia con cero vuelos – en una especie de ¨mitridatismo¨: En alusión al rey Mitridates que bebía pequeñas dosis de veneno, temeroso de ser traicionado, para poder sobrevivir siempre a los envenenamientos.

Pero ¡oh sorpresa!: El mundo encuentra ahora al Paraguay como uno de los mejores en clima de negocios rumbo al ¨investment grade¨, por encima de sus vecinos. Por qué: Fundamentos macroeconómicos + bono demográfico + baja densidad poblacional +  baja carga viral + baja presión tributaria + baja relación deuda/PIB; entre otros ¨key figures¨. Y está preparadísimo para recibir la IED, la repatriación y la transparentización de capitales locales, que debe ocurrir en los próximos años.

A pesar de su paupérrima infraestructura de salud, tiene bajas tasas de contagio y de decesos. Los paraguayos van quedando bien parados, como ¨o pulo do gato¨ (dirían los brasileros). Este asombroso mundo nuevo, el de la mayor migración de capitales (desde el Asia y desde los activos financieros a los reales) en la historia de la humanidad – el mundo de la economía de los ciclos biológicos, el de los ciclos estacionales de la manufactura, donde los inversores huyen desesperados de sus posiciones de activos financieros a activos reales –  le encuentra al Paraguay como una plataforma de competitividad para mercados globales.

La mejor geografía para modelos de integración de procesos productivos, business process outsourcing, offshore assembly, shelter & banking, donde se puede intercambiar riesgo país por riesgo socio, para el mercado local y para penetrar mercados globales.

Business Plan: De espectadores a participantes

Veamos un ejemplo para que los alienígenas se animen a participar del mercado global. El 70 % de la soja paraguaya produce comida para cerdos. De las, alrededor de, 10 millones de ton. de soja que produce el Paraguay, 7 millones va a engordar porcinos. El Paraguay, cuando exporta soja, está engordando 350 millones de cerdos, offshore. Eso es el 11 % de todo el consumo de cerdos en el mundo, que es de 3.000 millones de cerdos, 300 millones de toneladas. Promedio es 100 kilos por cerdo. El 50 % de todos los cerdos del mundo se consumen en China.

Si el Paraguay quiere dejar de ser espectador debería engordar los cerdos en su propio territorio. Y vendería su soja y otros granos, en forma de proteína animal, a un precio muy superior. Paraguay produce granos para dar de comer a 350 millones de cerdos. Le estamos llevando la comida a los cerdos para que engorden en otros países. Para empezar, por ahora, los paraguayos, deben vender granos para engordar cerdos en USA para que ellos cumplan con su acuerdo comercial 2021 con China. Ir a China a través de USA. Deben saber rentabilizar la carta de Trump a MAB donde le dice que es su mejor aliado en Sudamérica.

Para continuar, los paraguayos deben saber mostrar las rentabilidades de negocios probados y aprobados, en el sector primario, secundario, retail, real estate, en especial manufacturas, como las confecciones, tanto para el mercado nacional – donde ni las góndolas de alimentos de los supermercados están pudiendo ser abastecidas por la producción nacional (gran oportunidad para emprendedores) –  como internacional, están como mínimo, en 6% en dólares.  Incluso 8%, 10 %, hasta 15 %, depende.  Mucho más de lo que hoy ofrecen las bolsas de Nueva York o Sao Paulo. Hablamos de evolución horizontal de patrimonios, sin considerar los vaivenes anuales de los flujos de caja. A pesar de los dos únicos factores incontrolables del Paraguay: El clima y los políticos. El primero depende de Dios, y el segundo del otro. El primero, es sólo una cuestión de reforma de la fe. El segundo, es cuestión de reformar el voto. Y seguir presionando ante las disfuncionalidades de la política. Y así, ya da gusto.

 


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