“Argentina no quiere abrirse al mundo”

Académico uruguayo critica la postura de Fernández

El Observador, Uruguay

En entrevista con el diario uruguayo El Observador, Ignacio Bartesaghi, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica y director del Departamento de Negocios Internacionales, opina que Brasil y Argentina pilares de Mercosur, van por mal camino.

Las amenazas de Argentina parecen estar claras: proteccionismo, estancamiento del bloque y demora en la puesta en marcha de los acuerdos. “La Argentina no se abrirá al mundo”, dijo; pero: ¿Cuáles son las de Brasil?, se le cuestiona a Bartesaghi.

“Su visión tan contraria a China. Esa alineación automática a Estados Unidos nos complica. Su visión sobre el ambiente, la reforma de los organismos internacionales y algunos puntos sobre los derechos humanos. La agenda de Bolsonaro no favorece. Lo que sí favorece y no lo tomamos, porque en la cancillería estuvimos distraídos los primeros cuatro meses, es su visión bilateral, moderna del Mercosur, y a ese tren no nos subimos a tiempo. Tampoco el desliz de Argentina. Perdimos una gran oportunidad”, refirió Bartesaghi.

Los mecanismos internacionales como Mercosur da a Uruguay la oportunidad de ganar peso estratégico frente a los dos grandes de la región como son Brasil y Argentina. Sobre los consensos logrados en Mercosur en los últimos años en el ámbito exterior, el académico responde: “En la agenda externa, se abrieron negociaciones con Canadá, Singapur y Corea del Sur. Se cerró con la Unión Europea y el EFTA. Se suspendió a Venezuela por el Protocolo de Ushuaia y se puso en veremos el ingreso formal de Bolivia”.

Los consensos se pueden romper porque “Alberto Fernández tiene otra visión sobre Venezuela y quiso bajarse de las negociaciones en curso, aunque después se arrepintió. Hay una señal de que Argentina no se quiere abrir al mundo: pone reparos a Corea del Sur y dice “no me sirve Canadá ni Singapur”. A la vez Bolsonaro quiere un Mercosur bilateral, entonces no hay una misma visión entre Argentina y Brasil, que son el Mercosur. Si piensan distinto estamos muy mal”, agregó.

Ante este entorno, reconoce que Uruguay “no puede hacer mucho”, sin embargo, sí puede “potenciar el vínculo con Angela Merkel y seguir de cerca la revisión jurídica del acuerdo (comercial con la Unión Europea) para no demorarse mucho con el ingreso a la traducción, porque la Unión Europea no tiene capacidad para traducir dos al mismo tiempo y por lo tanto tiene que entrar antes que le de México, si no, fuimos”, sentencia Ignacio.


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