CCU, ‘sobrevaluada’, busca competencia directa con AB InBev

Las acciones de Compa­ñías Cervecerías Unidas SA (CCU) -la cual cuenta con una participación del 50,5% de las acciones de la firma Bebidas del Para­guay, integrante del Grupo Cartes- se cotizan cerca de máximos récords, ya que los inversionistas acumu­lan toda clase de acciones chilenas. Están apostan­do a que las elecciones de noviembre traerán un Gobierno más favorable al mercado que impulsará la inversión y el crecimiento. Las acciones han ido tan lejos como para superar el índice IPSA.

El diablo está en los de­talles: CCU tiene el con­senso promedio de ana­listas más bajo en el índice Bloomberg Intelligence Latin American Bevera­ges. El objetivo medio de precio apunta a una decli­nación de 10 por ciento en el precio de las acciones.

“La acción sigue estando sobrevaluada”, ya que el crecimiento de volumen de la compañía y su ges­tión de ingresos son esta­bles, pero no justifican su valoración actual, escribió Carlos Laboy, analista de HSBC, en una nota del 15 de mayo a los clientes, en la que mantuvo su reco­mendación de “reducir”.

“La empresa enfrenta dos grandes riesgos, se­gún analistas: una erosión constante de la cuota de mercado en el país a causa de una guerra de precios con su rival AB InBev, y la posibilidad de perder una marca clave en Argen­tina, su segundo mayor mercado. Esa marca es precisamente Budweiser de Anheuser-Busch InBev SA/NV.

 

 COMPETENCIA

La competencia de Cer­vecerías Chile, la unidad local de AB InBev, ha sido feroz. ¿La prueba? Ga­briel Lima, un analista de Bradesco, señaló que, en promedio, CCU subió los precios locales 1 por cien­to interanual en el primer trimestre; la inflación fue del 4 por ciento. CCU también está intensifi­cando su lucha contra el grupo belga en Argenti­na. Contrató a la firma de abogados estadounidense McDermott, Will & Emery LLP a principios de este año para que la aseso­rara en la campaña para ampliar sus derechos de producir y distribuir Bud­weiser en Argentina.

La estrategia sería con­seguir que los tribunales antimonopolio obliguen a AB InBev a vender ac­tivos en los países en los que opera. CCU podría entonces comprarlos para proteger su cuo­ta de mercado, informó el periódico La Tercera. En Colombia, CCU ya ha presentado una orden judicial contra la apro­bación por parte del re­gulador antimonopolio de la adquisición de SAB Miller.

En 2014 firmó un acuerdo con el mayor embotellador de refrescos de Colombia, Postobon SA. El plan es construir una planta de cerveza y competir con AB InBev en el país.

Sin embargo, será una batalla cuesta arriba. SAB-Miller de InBev ya tiene casi un monopolio.

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