FED: ajustes tendrían un menor impacto

Bloomberg

 

Para la Reserva Federal de EE.UU. (FED), 2019 comenzó con características muy parecidas a 2016: la última vez que la incertidumbre respecto del crecimiento mundial causó turbulencias en los mercados financieros durante meses sin pausa.

Jerome Powell, hizo referencia el viernes al episodio de 2016 para destacar la capacidad del banco central estadounidense de ser flexible cuando es necesario, recordando que la Fed mantuvo las tasas de interés estables durante casi todo el año. Pero si bien los funcionarios aún tienen la opción de volver a pulsar pausa en su campaña de aumentos graduales de las tasas, eso podría no tener una influencia tranquilizadora esta vez.

Al comenzar 2016, los funcionarios proyectaban cuatro aumentos de tasas de un cuarto de punto para el año. La caída de los mercados de valores los sacó de su rumbo y acabaron manteniendo las tasas estables hasta que efectuaron un solo cambio en diciembre.

En medio de la agitación, los inversores preveían que los funcionarios de la Fed se echarían atrás, lo que hizo bajar las tasas de interés de más largo plazo. Eso, a su vez, ayudó a compensar parte del endurecimiento de las condiciones financieras. En marzo de 2016, la entonces presidenta de la Fed, Janet Yellen, se refirió a este efecto diciendo que era un “estabilizador automático” de la economía estadounidense. Eso ayudó. La economía sobrellevó la turbulencia del mercado y la expansión estadounidense siguió adelante y se convirtió en la segunda en duración de que se tenga registro.

Hoy los funcionarios del banco central estadounidense no pueden darse el lujo de recurrir a ese estabilizador automático.

Los funcionarios comenzaron el año proyectando dos aumentos de tasas, pero los inversores actualmente prevén que este año una rebaja de tasas es más probable que un aumento. Eso deja a la Fed en una situación difícil porque los funcionarios del banco central no son proclives a una rebaja de tasas en este momento.

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