Los tips de un desayuno de trabajo

Stephanie Hoeckle – Directora Oui Oui
stephanie@agenciaouioui.com

 

Quizás sea porque está comprobado que las primeras horas del día son las más productivas o porque su costo resulta más ventajoso que un almuerzo o una cena… razones sobran, lo cierto es que los desayunos de trabajo son una tendencia a la hora de hacer negocios.

No hay que confundirlos con el brunch empresarial, que también se ha puesto de moda, aunque cumple con una función más bien social, ya que es un recurso frecuente para eventos. Aparte están los coffee breaks, momentos para tomar un café y comer algún bocadito durante los diez o quince minutos de receso que suelen tener los congresos o seminarios a los que asistimos.

Si hablamos de un desayuno de trabajo no hay que ilusionarse con la propuesta gastronómica. En realidad, se trata de desayunar poco y trabajar mucho, pues su objetivo principal es atender un asunto laboral. Algunos dicen que es la manera con la que hoy se disfrazan las reuniones a las que ya nadie quiere asistir. Si fuera cierto, tendría incluso un punto a su favor, pues se convertiría en una buena excusa para que la gente asista.

Un desayuno de trabajo no es cosa de todos los días, pero puede ser una estrategia eficaz para presentar o desarrollar un proyecto, conocer clientes, firmar una alianza o abordar un tema lejos de la rutina de la oficina. El simple hecho de reunirse en torno a una mesa para conversar de trabajo, con un rico café y algo dulce o salado para compartir, hace que el ambiente se distienda y sea más agradable la reunión.

Al momento de organizar un encuentro de este tipo, hay una serie de recomendaciones para sacarle el máximo provecho.

 

Locación

No es necesario ir a un hotel o a una cafetería. Un desayuno de trabajo puede ser preparado cómodamente en la sala de reuniones de una empresa. Hay servicios de catering que preparan desayunos corporativos de manera a contar con todo lo que se precisa. Si, en cambio, se elige una locación externa es importante optar por un lugar de fácil ubicación y acceso para los asistentes, que cuente con estacionamiento y wifi. Se debe reservar, también, una mesa en un lugar alejado del ruido o un salón VIP si lo que se busca es absoluta privacidad.

 

Horarios

Entre las 8:00 y las 10:00 es el momento adecuado para fijar un desayuno de este tipo. Con respecto a la duración, lo ideal es no superar los 60 minutos.

Los asistentes pueden recibir la invitación por email, junto con el orden de temas a tratar. No está demás establecer el horario de inicio y finalización del encuentro, ya que la famosa hora paraguaya y el tráfico de la mañana actúan de eternos conspiradores.

 

Comidas y bebidas

Si el encuentro es en la oficina, bastará con un buen servicio de café, té, jugos, leche, agua, algo de pastelería y bocaditos salados, sin exagerar con la cantidad.

En caso de recibir visitantes extranjeros está bien visto ofrecer algo de nuestra cocina tradicional, como cocido y chipa, aunque no debe ser la única opción, ya que no siempre resulta del agrado de todos. Además, es necesario prestar atención a las limitaciones que tienen algunos comensales con el gluten, el azúcar o la lactosa.

Si el desayuno es en un hotel, lo usual es servirse del buffet. Aunque esta opción permite una mayor libertad para elegir lo que uno guste, la regla general es seleccionar alimentos que no caigan pesados y manejarse con mesura.

 

Modales

En una reunión formal se pueden colocar tarjetas con los nombres de los participantes para que cada uno se ubique en el lugar asignado. Según las reglas de etiqueta, el anfitrión siempre ocupa la cabecera o un lugar principal. A la derecha lo hace su invitado más importante.

Como se trata de una reunión de trabajo, cada persona debe contar con el espacio suficiente para colocar su notebook o agenda. Eso no es posible si la mesa está llena de comidas y platos. La solución es colocar una mesa auxiliar para que la gente se sirva de allí.

Otro tip es dejar siempre a mano papel y bolígrafos, al igual que cartelitos con la contraseña del wifi. Los enchufes también deben estar disponibles, ya que hoy es muy común solicitar conectar el teléfono o la computadora portátil. Además, si se va a realizar una foto, debe hacerse antes de iniciarse el desayuno. No hay nada menos profesional que una mesa con restos de comida de fondo.

 

Vestimenta

Este ítem parece muy obvio: «Como vamos vestidas a la oficina iremos a un desayuno de trabajo», me dirán algunas. Y es correcto. Sin embargo, no está demás recordar que la parte superior es la que tendrá protagonismo (porque estaremos sentadas la mayor parte del tiempo). Una linda camisa, un pañuelo al cuello o un accesorio sencillo pueden ayudar a realzar un outfit. Es mejor prescindir de los escotes y las camisas sin mangas o transparencias, salvo que se lleven con un blazer. Otro consejo es no llevar ropa muy ceñida para sentirnos cómodas y quizás dar lugar a ese trozo de pie de limón que promete endulzar nuestro desayuno de trabajo.

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