Cuidados en las etapas de un maratón

Recurrir al fisioterapeuta es necesario

Cada vez son más las personas afi­cionadas al run­ning que se atre­ven a participar en carreras de larga distancia. En el caso del maratón con una distancia de 42 kilómetros se requiere de buena for­ma física y mental, lo que implica una preparación adecuada antes, durante y después de la corrida.

En este sentido la fisiotera­pia es clave. Un profesional no solo guiará la ejecución de estiramientos, sino que también puede aplicar técnicas manuales y anal­gésicas, así como valorar desequilibrios musculares que tras ser corregidos ayudarán a la prevención de lesiones en futuras ex­periencias.

“En la actualidad, un corredor debe saber que es importante el tiempo de entrenamiento como los periodos de recupe­ración. Una buena pla­nificación de estos fac­tores ayudará a llegar al máximo performance del atleta y sobre todo sin lesiones”, comentó el fisioterapeuta Juan Alberto Recalde.

También agregó que un maratón es una prueba muy traumática, exige muchos recursos al orga­nismo. El dolor depende de la preparación que se tenga, de la experiencia como corredor, el tiempo e intensidad durante la com­petencia.

“El agotamiento es debido a la demanda energética que plantea una larga distancia, eso debe ser resuelto con un óptimo plan nutricio­nal. Por su parte, el deterio­ro muscular es producido por las contracciones a las que son sometidas nues­tras fibras. Especialmente en determinadas zonas de las piernas como las panto­rrillas”, aseguró el especia­lista.

El profesional destacó que para la recuperación se es­tablece un mínimo de dos semanas. La recuperación total en los casos más des­favorables que presentan lesiones, se alargaría a más de dos meses. La destruc­ción de fibras musculares se puede minimizar con prevención, realizando ejercicios de fuerza duran­te la preparación.

“Aconsejo al corredor que no se pare en seco, ni se tire al suelo, es necesario que trate de continuar la mar­cha caminando y realice la parada progresivamente porque el cuerpo está an­quilosado y las acciones deben ser suaves”.

Además, Recalde afir­mó que es necesario hidratarse cuanto antes y de forma continua­da. De igual manera comenzar a ingerir alimentos en cuanto el estómago lo permita, ya que en algunos casos es posible que se haya cerrado.

Finalmente explicó que la inflamación es uno de los síntomas de la des­trucción muscular, por lo tanto durante todo el pro­ceso de recuperación será interesante recurrir al uso de las botas compresivas y a la crioterapia. La com­presión y la técnica del frío ayudarán a mejorar la recuperación.