Bandas elásticas que alivian lesiones

Acelera los procesos de autocuración propios del organismo

LISANDRA  AGUILAR

laguilar@5dias.com.py

El vendaje neuro­muscular o ki­nesiotaping fue originalmente de­sarrollado en Japón y Corea a finales de los años 70 por los doctores Kenzo y Murai. Ambos se basaron en prin­cipios de la kinesiología y quiropraxia para tratar problemas musculares y linfáticos.

Se trata de cintas adhesivas de colores de un material de algodón qué se aplica sobre la piel. La diferencia princi­pal con los vendajes tradi­cionales es que no inmovi­liza la zona al ser elástico y respeta la movilidad de las articulaciones y músculos.

El licenciado Esteban Ortiz, kinesiólogo y fisioterapeu­ta, destacó que debe ser aplicado por profesionales capacitados. “La mala apli­cación puede traer conse­cuencias como calambres, contracturas musculares indeseadas o no tener nin­gún efecto beneficioso para la lesión”.

Asimismo, aseguró que está hecho de material de algodón elástico que posee un adhesivo sinté­tico reactivo al calor, es hipo alergénico de fácil aplicación y retirada. “Tienen varias aplicacio­nes sobre todo para le­siones musculotendino­sas en dónde se presenta dolor, calambres, desga­rros, fibrosis, cicatrices retráctiles, quemaduras y debilidades muscula­res”.

Por otra parte, la doctora Lourdes Fretes de Ratti, dueña del Centro de Medi­cina Física y de Rehabilita­ción (CEMEFIR) comentó que este tipo de vendaje se utiliza para diferentes afec­ciones, como las patologías articulares, neuromuscu­loesqueléticas, ya sea para brindar contención, au­mentar la vascularización, relajar la musculatura o disminuir el edema.

“Además de no limitar la movilización del segmento permite seguir enviando información propioceptiva a partir de los diferentes re­ceptores ubicados en mús­culos y articulaciones”.

La doctora Laizza Britez, profesional del CEMEFIR, refirió que el vendaje neu­romuscular es cómodo, práctico y novedoso. “Tie­ne la misión de aumentar el espacio subcutáneo para así aumentar la vasculari­dad y acelerar los procesos de autocuración propios del organismo”.

PASO A PASO

En general no se utiliza más de dos semanas. La licenciada en fisioterapia y kinesiología, Patricia Gu­tiérrez puntualizó que el vendaje dura unos 4 días dependiendo del cuidado que tenga la persona.

“Un hematoma puede cu­rarse en una semana, pero si es el caso de una perso­na que tiene artrosis de rodilla, el vendaje calma el dolor y mantiene la funcio­nalidad, el paciente va a po­der sentarse y pararse, y a la semana siguiente se lo pue­de volver a poner porque no causa efectos adversos”, señaló la especialista.

Explicó que los efectos se logran porque al ser elásti­ca la cinta tiene la propie­dad de retraerse hacia la base. “El vendaje no limita el movimiento, solamente lo contiene para que no se mueva más allá de los lími­tes estructurales, porque se descubrió que mantener inmóvil una zona empeora los cuadros”.

Gutiérrez concluyó que los deportistas son los que más utilizan este tipo de vendaje al ser los que más suelen lesionarse. “Con esta metodología se recuperan rápido y no pierden masa muscular”.