“Hay baja conciencia del poder de la comunicación”

Habla sobre el ciclo de Señales y un nuevo desafío en el mercado

SAMUEL ACOSTA

@acostasamu

Tras despedir el exitoso ciclo del programa “Seña­les”, el periodista Germán Martínez Vierci afronta ahora el desafío de dirigir una empresa de ges­tión estratégica tanto para empresas como para auto­ridades del Gobierno. En diálogo con 5días, analizó lo que fueron estos años en el programa de debates y la apuesta a esta forma de en­carar la comunicación.

¿Cómo fue la experiencia de más de una década en televisión haciendo un programa de debate?

Todo empezó hace once años, en el año 2009. Hici­mos los domingos porque era el único día que esta­ba libre. Acepté porque era lo que había, fue una experiencia fantástica porque se convirtió en el espacio estelar para ese tipo de programas. Hici­mos seis viajes al exte­rior. Hice una entrevista en inglés de una hora con Chris Gardner que inspiró la película “En Busca de la Felicidad”. Hemos pa­sado momentos muy in­tensos y emotivos. En un viaje a Cuba recorrimos siete pueblos y no tuvi­mos ninguna restricción para hablar con nadie.

También recorrimos la Villa 31, que los propios periodistas argentinos tienen temor a entrar. Una líder paraguaya nos dio plena garantía y  nos acompañó en todo el recorrido.

Así hemos también he­cho un programa sobre la legalización de la ma­rihuana en el Uruguay caminando por la calle, hablando con la gente que fumaba. Estuvimos con un excombatiente boliviano en un cuartel en Santa Cruz, Bolivia. Cuando le entrevistamos fue emotivo porque las tropas especiales de ese cuartel nos recibieron con una liturgia militar con la bandera boliviana y pa­raguaya, con un respecto increíble. Después habla­mos mucho de la política nacional, las cuestiones sociales y un poco de los temas económicos.

Algo que se valoró mu­cho de tu trabajo es que en la mesa de debate, siempre demostraste imparcialidad a la hora de abordar los temas. La clave del éxito de Seña­les ¿pasó por allí?

Entré al periodismo un poco mayor. Leí mucha teoría, hice cursos con Samuel “Chiche” Gelblung en la Argentina y tuve una pasantía en Radio 10 que en ese momento era la primera en el vecino país. Además, leí mucho y aprendí que el camino más rápido al fracaso es tomar postura porque así solo un sector te quiere escuchar y ver. Como no quería ser algo pasajero no me iba perdonar co­meter ese error de entra­da, ni menos, de salida. Cuando entrevistamos al presidente de la República en el último programa la pregunta más incómoda que pudimos hacer fue qué siente cuando la gente dice: “desastre ko Mari­to”. Si en algún programa alguno de los puntos de vista se negaba a venir en trataba de dar cierto ba­lance al ser la contraparte. El periodismo como base es el contrapoder, si uno no es consciente de eso, entonces, lo que hace es propaganda.

Teniendo un producto periodístico tan poten­te, ¿por qué no podían sostener el programa televisivo con el nuevo emprendimiento de co­municación institucio­nal?

Fíjate en el tercer punto de los productos que ofrece­mos…

¿El de la comunicación de Gobierno?

Claro…

Iba ser incongruente…

Totalmente. Éticamente es incorrecto asesorar comu­nicacionalmente al Gobier­no y hacer un programa periodístico.

Muy poca gente tiene ese nivel de ética, sobre todo, cuando posee un producto tan posiciona­do.

Pero no hay otra forma. Tengo clientes de crisis al cual tendría que invitar al programa ¿cómo hago? Las crisis son uno de los ele­mentos importantes para generar el contenido del programa. No puede ser mi asesorado, mi cliente, y a la vez mi invitado.

Meterse en esta nueva área de la comunica­ción, que creo, ahora hay tres o cuatro em­presas que están ha­ciendo gestión de crisis, significa todo desafío. ¿Qué los diferenciará de lo que existe en el mer­cado?

La diferencia lo hará un grupo humano fantástico. Gente con posgrados en Es­paña y México con mucha experiencia en comuni­cación. Tenemos unos redactores que escriben bien en serio, diseñado­res gráficos de excelente nivel por citar algunos ejemplos, con eso, quere­mos dar batalla.

Cuando hablás de co­municación de Gobier­no ¿me estás diciendo que van a asesorar a esté Gobierno o es algo a nivel general?

A nivel general.

Pero, estarás también trabajando con este Gobierno…

Estamos trabajando con algunos ministros del Ejecutivo, con institucio­nes del Estado, con polí­ticos, tal cual como dice el anuncio. Básicamente, por ese motivo es el fin de Señales.

La entrevista al presi­dente de la República ¿tiene alguna relación con el trabajo que estás haciendo?

Absolutamente no.

Porque, en total hones­tidad, más de uno pudo pensar que ahora que vas a asesorar a gente del entorno del Ejecuti­vo es que el presidente te dio esa exclusiva.

Bueno, gracias por esta pregunta, porque mucha gente ya me dijo esto en radio. Primero, si le voy a asesorar al presidente no tiene sentido que yo le haga la entrevista, porque fue crítica. En segundo lugar, si así lo fuese lo di­ría sin problema. Lo que pasa es que fue la primera entrevista que dio Marito casi a un año de gestión y hay gente que le busca encontrar una explica­ción fácil del porqué a no­sotros nos dio. En tercer lugar y, más importante, en el 2005, el entonces presidente de la Repúbli­ca, Nicanor Duarte Frutos, me llamó a Mburuvicha Roga y me ofreció ser ministro consejero, encargado de negocios de la embajada paraguaya en Bruselas, Bélgica y, al salir de allí comunique a los periodistas que estaban en la puerta.

Lo haría sin problemas porque no tengo nada que esconder. Lo que pasa es que la gente trata de encontrar la respuesta más fácil.

Creció mucho esto de las empresas que hacen gestión de crisis, sobre todo, para las firmas multinacionales. Es un trabajo complejo porque ustedes tienen que guiar cómo y qué comunicar cuando existe un problema…

Con la aparición de las redes sociales las crisis son mucho más recurrentes porque la información corre más rápido, principalmente, la información negativa. La crisis es una pérdida de poder, entonces, necesita una resolución técnica de cómo enfrentar la situación que es lo que nosotros hacemos y somos especialistas en solucionar la crisis y la pérdida de reputación. Ya hemos manejado muchas crisis de varias empresas.

¿Cuál es la estrategia para enfrentar la reputación cuando hay medios que asumen posturas críticas respecto a una empresa?

Un medio de comunicación es solo uno de los canales, pero no es el único. Si tiene una tendencia lo que se hace es generar foros de atracción hacia otros temas, generando un cuadrante de actores, pero buscamos las formas. De todos modos, el fin es comunicarse con la masa crítica objetiva, a qué público me quiero dirigir, a eso me dirijo, no al que me está golpeando que ya tiene una posición tomada.

A nivel general… ¿cómo ves a los medios de comunicación en Paraguay?

La comunicación está muy profesionalizada. Lastimosamente, a veces tiene una tendencia que es negativa. Hay que entender que la noticia negativa siempre es la que más vende y esa es una tendencia a nivel mundial. Hay muchos periodistas muy formados y con mucho talento en radio, televisión y prensa escrita, eso tiene que seguir evolucionando y seguir creciendo. Por el lado de la comunicación veo que hay una baja conciencia tanto de las empresas como del Gobierno que le tengan a este instrumento como algo determinante en su gestión.

Hoy en día la tendencia mundial es qué puede comunicar y después gestiono. No es qué comunico de mi gestión. La gente cree, especialmente desde el Gobierno, que al presentar un balance económico ya está comunicando y ahí se olvidan de un elemento esencial de la comunicación que es la emoción.

Si cuento los puentes y casas que hice es un balance, pero la emoción que está ausente. Si cuento esos mismos puentes y casas y cómo esto transformó la vida de una persona real, allí el mensaje llega de una manera más profunda al receptor. Eso es lo que está ausente en la comunicación.