Heladas impactarán en precios al consumidor

 

En el departamen­to de Caaguazú se produce el 15% de trigo de todo el país, ubicándose en el ter­cer puesto detrás de Itapúa y Alto Paraná en cantidad de producción; pero en esta oportunidad, el 8% del total de la zona está en la franja roja de riesgo de perderse por heladas.

Mientras que en el distrito de Tomás Romero Pereira, departamento de Itapúa más de cien productores se vieron afectados. “Este municipio se caracteriza por la producción frutihor­tícola, más de 100 produc­tores de esta zona se vieron afectados, muchos de ellos perdieron la totalidad de sus cultivos”, explicó Con­cepción Martínez, concejal municipal de Tomás Rome­ro Pereira. Añadió además que las pérdidas rondarían cerca de los US$ 1 millón.

Los cultivos de la época como la canola, ave­na y el trigo fueron los más propensos a sufrir pérdidas. La situación climatológica afectó principalmente a pro­ductores que no conta­ban con invernaderos, mientras que otros 500 pudieron salvaguardar sus cultivos con esta he­rramienta.

Productores se encuentran a la ayuda del Ministerio de Agricultura, principalmen­te aquellos que quedaron sin producción a causa del frío polar, mientras que los que lograron salvar sus cul­tivos sostienen que esto po­dría impactar en los precios ofrecidos al consumidor.

Alejandro Colmán, de la CAP San Pedro, manifestó que muchos horticulto­res se quedaron semanas pasadas para hacer fuego en los invernaderos y así poder salvar sus cultivos de la helada. “Hicieron fuego toda la noche bajo invernadero con aserrín y aceite, también utiliza­ron agua. Sin embargo, aquellos que cerraron su invernadero y se fueron a dormir perdieron por completo sus hortalizas”, explica.

Es por ello que se debe do­tar al pequeño productor de la tecnología para hacer frente a estas situaciones con media sombra e in­vernaderos, así todo el año van a poder producir haga frío o calor, y se hará frente al contrabando.

En años anteriores se tuvo un efecto negativo muy fuerte a consecuencia de las heladas registradas que disminuyó sustancialmen­te la producción hortícola, principalmente la de toma­tes y, según las estimacio­nes se tuvo una merma del 35%, de una demanda esti­mada de 6 millones men­sual de kilos considerando que es el rubro que más se consume en el país.