El siglo XX a través de lienzos de Toranzos

Más de 20 obras de la colección de Nicolás D. Latourrette
 Escenas rurales con ranchitos, lapachos y cocoteros, pobla­das por campesi­nos y niños llenos de dulzu­ra son las protagonistas de las obras de una de las figu­ras fundamentales del arte pictórico paraguayo: Luis Toranzos, que ya partió.

Su talento y formación au­todidacta le permitieron ex­presar con candidez y soltu­ra los temas costumbristas de la pintura figurativa pre­moderna que estaban tan de moda en la Asunción de la primera mitad del siglo XX.

El Museo de Arte Sacro, situado en Manuel Domín­guez esquina Paraguarí, en la capital del país, inaugu­rará este martes 3 de sep­tiembre a las 19:30 horas su tercera muestra temporal del año con una selección de obras de Toranzos que pertenecen a la colección privada de Nicolás Darío Latourrette Bo.

El coleccionista comentó que comenzó a comprar las obras de Toranzos cuando tenía 30 años de edad y siempre le dio mu­cha importancia al traba­jo de este artista. “Esta colección es una de las que más piezas tiene y el día de la inauguración la entrada será gratuita”, aseguró Latourrette.

“La retrospectiva de Luis Toranzos” permanecerá abierta por 15 días de 09:00 a 18:00 horas. El acceso es de G. 25 mil que incluye la posibilidad de visitar tam­bién la colección perma­nente del museo de Arte Sacro. Los niños menores de 12 años entran gratis to­dos los días.

Asimismo, precisó que el público puede encontrar en la exposición pinturas des­de las clásicas, hasta las cu­bistas, e incluso se exhibirá la propia paleta del pintor.

Con más de 20 obras, la colección abarca toda la poética del pintor: pai­sajes, escenas urbanas, desnudos académicos y retratos, óleos y acua­relas, incluyendo los estudios previos a lápiz y bocetos para ser trasla­dados al lienzo.

EL COLECCIONISTA

“El museo surgió por la necesidad de que la gente tuviera acceso a sus te­soros, cuánto más les co­noces, más les querés. Es importante que sepamos respetar lo que es nuestro, el patrimonio del país. Ahora apuntamos a que los chicos tengan ganas de lle­var a sus padres a ver arte”, destacó Latourrette, quien también es director general del museo y presidente de la fundación con su mismo nombre.

Finalmente relató que co­menzó a coleccionar a los 13 o 14 años. “Tengo el alma de coleccionista y es muy complicada, la comparo con la de un avaro que quie­re tener todo y no puede de­jar de buscar y encontrar”.

EL ARTISTA

Las obras de Luis Toranzos expresan bien la inocencia y el idealismo de toda una generación de artistas que, con su propio arte, busca­ron definir las raíces de lo que sería una identidad paraguaya diferente y sin­gular.

Aunque luego participa brevemente de las corrien­tes de la modernidad que llegan al Paraguay en la mi­tad del siglo XX, el artista permanece fiel a su propia visión.