Malas decisiones

Mario Abdo no aprendió de sus errores y esto le costará caro.
JHOJHANNI FIORINI
@jhojhanni
PERIODISTA

La mala fortuna se ha enamorado de estas tierras y, en su afán por conquistar este suelo guaraní, no parece dispuesta a irse. Al menos no sin antes acabar con toda la esperanza de los paraguayos. Además de los problemas ambientales y económicos debemos tolerar las malas decisiones de un presidente que no aprende de sus errores.

Cuando Mario Abdo se salvó mila­grosamente del juicio político que parecía ya no tener vuelta atrás, pensamos que el primero del Ejecutivo iba a tomar conciencia sobre su mala gestión y de una vez por todas iba a empezar a hacer bien los deberes.

Cuán equivocados estábamos.

No solo no ha hecho bien los deberes, sino que se ha encargado de empeorar la situación, de crear nuevos problemas.

Mientras se incendian cientos de miles de hectáreas a nivel nacional, él designa a Rodolfo Friedmann como ministro de Agricultura, una persona a todas luces nada idónea para el cargo.

Fue una pésima decisión, que no cayó bien a nadie y cuyo repudio de parte de los gremios dedicados al sector no se hizo esperar.

Igualmente, ante la ola de inseguridad re­inante, Mario Abdo decidió que era buena idea militarizar la seguridad interna, una muestra clara del nivel de desesperación que tiene el presidente por tratar de re­solver el asunto como sea, y una propues­ta que no resolverá el problema de fondo, la corrupción dentro de las instituciones.

A poco más de 3 meses que termine el año, Marito no ha hecho los cambios per­tinentes que la mayoría de la ciudadanía le demanda. No ha hecho cambios impor­tantes en su gabinete, no ha cumplido con su promesa de un Paraguay para la gente y de continuar así es muy probable que no pueda cumplir el quinto año de mandato.