Fuerte olor a soborno legal

¿Queda claro, verdad? O se paga por derecha o habrá quienes lo tomen por izquierda. Ya venía ocurriendo, ¿no?"

El viceministro de Tribu­tación rompió una lanza a favor de la legislación que permite a la SET repartir entre sus funcionarios el producto de las multas por evasión de impuestos. A estar por lo dicho por el burócrata, en el ministerio hay “corrupción cero” desde que se instauró el sistema. Y advirtió además: cuidado con derogar esta disposición si antes no se contem­pla un reajuste salarial dentro del ministerio.

¿Queda claro, verdad? O se paga por derecha o habrá quienes lo tomen por iz­quierda. Ya venía ocurrien­do, ¿no? Es increíble cómo personas aparentemente estables y de buena for­mación pierden contacto con la realidad cuando acceden a algún cargo público de campanillas. Imaginemos a un gerente de una empresa privada diciendo a su directorio: si no me aumentan el sueldo no se quejen si consigo el dinero arre­glándome por mi cuenta con los clientes. ¿Cuánto duraría en el cargo?

Lo de reajuste salarial es un insulto. En Hacien­da, un director general gana entre 19.000.000 y 22.500.000 guaraníes, un coordinador 17.000.000 y un jefe de departamento a partir de 16.000.000. Allí se cobra en concepto de remuneración extraordi­naria, por responsabilidad en el cargo, gastos de representación, gestión presupuestaria, diferencial salarial, otras transferen­cias corrientes y delirios de semántica presupuestaria por el estilo. En suma, en esas categorías se gana anualmente entre 250 y 292 millones de guaraníes. Y no son dos o tres, son centenares de cargos de ese nivel salarial. En el sector privado, que es en donde se generan los recursos legítimos de una economía, muchas personas pasan una vida intentando llegar a ese nivel de ingresos. En el Estado paraguayo, solo hay que tener un padri­no para colocarse y, de paso, ligar algún “extrita” denunciando evasores.

Y todavía se defiende este sistema expoliador.