Un poco más de autobombo

Lo que importa no es la tecnología o la inversión, sino las personas que son la clave del proceso.
JOEL BARRIOS
@joelbarriosp
COMUNICADOR DIGITAL

Los paraguayos somos demasiado ingra­tos con nuestros talentos, pero no estoy echando culpa, un argumento antropológi­co, aunque ya lejano, atina a explicar que es porque fuimos casi aniquilados y luego golpeados con un sinfín de hechos que casi siempre se escribieron con sangre.

Me pidieron que escriba sobre tecnología, innovación y temas relacionados, pero por este mismo motivo no podía dejar pasar la ocasión para recordar de qué estamos hechos y a donde hemos lle­gado..Y hoy estamos ante una brillante generación de creadores, artistas, in­novadores; con una profunda pasión, un talento, espíritu emprendedor, energía y caradurez que bien podemos decir ya no tienen en su ADN el miedo y la sumisión marcados en nuestros antepasados.

Al entender a las personas y los procesos que vivimos en Paraguay podemos ver que no existen las condiciones que nos incentiven, permitan la innovación y menos aún formar y crear talentos.

Pero es por eso mismo que hay que aplaudir más fuerte cuando tenemos estrellas que han salido de estas tierras como Nelson, el León Guaraní o Aldo Orué, de Aumenta, que orgulloso inauguró esta semana unos filtros que hizo, los aprobó Instagram y los desarrolló en realidad aumentada, dejando atrás esa nación carente de ídolos y sueños.

Para que exista una cultura de inno­vación, de cambios y de transformación digital de las personas y las empresas, siempre va a ser necesario entender primero nuestra cultura, que hoy tiene varios líderes, soñadores y motivados.

Porque al final lo único que importa, no es la tecnología o la inversión sino las personas que son la clave de este pro­ceso… Y el talento que tengan y con qué tanta pasión puedan soñar despiertos para hacer que las cosas sucedan.

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