Reconocido chef sazona la ciudad de Yaguarón

Restaurante con sabor tradicional

Magali Fleitas – @magalifleitas

 

La gastronomía es un rubro que no conoce de fronteras, ya que puede expandirse sin límites esparciendo su sazón por todo el territorio. Este año la ciudad de Yaguarón estrena nuevo restaurante, buscando preservar los sa­bores autóctonos de la tierra guaraní.

“Dora Restó” llega de la mano de un reconocido chef local, Julio Fernán­dez, quien movido por su afecto a la localidad y los innumerables atractivos, decidió dar apertura a una nueva propuesta culinaria al pie del Cerro Yaguarón.

“Tengo mucho que agradecer a esta ciudad, aparte de que es muy rica en historia, cuenta con recursos que son explo­tados tímidamente, pero cla­ramente se está imponiendo cada vez más. El turismo y la gastronomía van muy de la mano y en estos momentos, despiertan mucho interés de los turistas nacionales y extranjeros, aparte del impo­nente cerro, tiene mucho que ofrecer como por ejemplo el museo, el Paseo de los Mitos, su exuberante naturaleza y casas coloniales”, resaltó.

El restaurante posee un estilo bien marcado, un menú con­temporáneo sobre la base de la cocina tradicional y el sa­bor casero, con sabor al fogón de la abuela. 

“De ahí el nombre: Dora. En honor a mi finada abue­lita, quien cocinaba de una manera inigualable. Estoy gratamente sorprendido por la concurrencia”, señaló Fer­nández.

El propietario mencionó que está convencido de que es una muy buena opción para los yaguaroninos y turistas en general.

“Tengo muchas ideas como por ejemplo crear un plato emblema de la ciu­dad y que sea celebrado todos los años con un gran festival. También tengo pensado conversar con el intendente de la ciudad y organizar muchas capacitaciones en gas­tronomía, bartender, inclusive servicio. Sé que es una necesidad a nivel país, pero yo me voy a ocupar de mi queri­do Yaguarón”, sostuvo.

En cuanto a los platillos que ofrece, añadió que son variados, y los más demandados podrían ser: una rica costilla vacuna a la olla con puré saborizado, niño envuelto, ravioles de seso vacuno, cortes de cordero confi­tado al tatakuá, entre otros. Los postres son en base a frutas de la zona, la famosa miel de caña de azúcar con agre­gados, el dulce de leche casero y de ma­món, presentados con una cesta de dulces. 

“Busco aportar una comodi­dad al turista, una oportu­nidad a comensales locales, y para ello voy creando no­ches temáticas. Es más una fuente laboral para gente de la zona. Soy muy consciente que puede ser lento, pero con la convicción de que van a valorar y aprovechar a so­meterse a una experiencia gastronómica diferente”, ex­presó Fernández.

Finalmente, refirió que en lo que respecta a números tuvo una inversión inicial de US$ 15 mil dólares, pero que está en planes como segun­da etapa el establecimiento de un hotel campestre.


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