Cómo lucirá su oficina tras el confinamiento

Therese Raphael - Bloomberg

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Un cambio evidente será la proximidad con otros trabajadores: nos sentaremos, al menos, a 2 metros de distancia; no podremos hacer espacio para una persona más en la mesa del almuerzo o en una sala de conferencias; olvídese de compartir escritorios; el uso de impresoras y pizarras será rechazado; cinta o pintura demarcarán pasillos y mostrarán los límites de los escritorios para respetar el distanciamiento y espacio libre, incluso en los ascensores; las estaciones de desinfección estarán en todas partes; llegaremos y nos retiraremos de forma escalonada, en una sola fila, y por diferentes accesos si es posible.

Algunos aceptarán estas restricciones con tal de volver a la interacción física de la oficina y salir de las cocinas y salas de estar de sus hogares.

Para este grupo, no hay nada que sustituya estar cara a cara con colegas y tener la energía que entrega una oficina. Otros concluyen que el trabajo remoto ahorra el tiempo y energía que se invierte en los desplazamientos, mientras que tiene la ventaja de disminuir sus posibilidades de contagio.

Un gran número de personas creen que también implica menos distracciones y un mejor equilibrio de la vida sin sacrificar la productividad. Los partidarios del teletrabajo no tendrán una buena opinión de la nueva oficina. Esto al parecer lo han confirmado estudios que muestran que los trabajadores son más felices cuando tienen cierto control sobre su entorno.

Una encuesta reciente de Gallup sobre el teletrabajo en Estados Unidos reveló que más de la mitad de los encuestados quería continuar trabajando remotamente tanto como sea posible, aunque el número se redujo de 62% a 53% mientras más tiempo debían continuar trabajando de forma remota. Trabajadores de los sectores de finanzas, tecnología, medios, seguros y servicios profesionales mostraron más probabilidades de preferir el trabajo a distancia que quienes trabajan en educación, comercio minorista, construcción y transporte. Lo sorprendente es cuán positiva consideran esta experiencia los gerentes, ya que más de la mitad de ellos dijo que permitirán que sus empleados trabajen de forma remota con más frecuencia. El resultado puede ser más oficinas regionales, menos viajes de negocios y más reuniones a través de Zoom.

Es posible que este cambio tenga otros beneficios. Cuando regresemos a la oficina, probablemente valoraremos las relaciones con nuestros colegas un poco más que antes de la Covid-19. Dado que muchas mujeres hacen pausas en sus carreras debido a la rigidez dogmática de sus empleadores respecto de las prácticas laborales en lugar de hacerlo por un deseo de tomar una pausa larga, una nueva flexibilidad puede resultar beneficiosa para las mujeres. Puede ayudar a los hombres a participar más en la crianza de los hijos y en la vida familiar.


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