César Barreto: “la deuda llegó al tope de lo que se puede aguantar”

Exministro de Hacienda urgió en mejora del gasto público

El exministro de Hacienda César Barreto opinó que el plan de reactivación económica y el endeudamiento que está llegando al 30% del Producto Interno Bruto (PIB) son básicamente la única alternativa que tenía el gobierno para poder aguantar a nivel económico la pandemia. No  obstante, hizo hincapié en la necesidad de mejorar el gasto público, tanto en compras públicas como en salarios, para que se pueda hacer frente a este déficit en el futuro. 

Refirió que quedará un nivel de deuda alto pero “manejable”, siempre y cuando se tomen buenas decisiones en la post pandemia, haciendo referencia a la reestructuración del gasto público, la correcta renegociación del anexo C de Itaipú, entre otras cosas. Advirtió que es el tope máximo que se puede aguantar y que después hay que generar los ingresos para pagar a los acreedores y poder reorientar el crecimiento. 

“Tenemos un problema con las compras públicas y eso es complicado, porque con la misma plata podríamos tener más insumos y más inversiones. Si controlamos mejor, se reduce la corrupción y se castiga a los que roban, podremos corregir esto. Lo otro es el desorden que arrastramos, el de los salarios; entiendo que hay cosas que están bien como los médicos en salud pero muchos políticos se preocupan por contratar a sus operadores”, expresó.  

AUTOCRÍTICA 

También apuntó a la falta de autocrítica en el informe de gestión del presidente de la República Mario Abdo Benítez, ya que según él, los líderes del país deben ser equilibrados en sus cuentas y admitir lo que han hecho mal de manera a mejorar para construir realmente un proceso democrático. Opinó que lo más positivo han sido las obras públicas y lamentó los escándalos de corrupción en la compra de insumos para la contingencia del covid-19. 

“Se olvidó de gran parte de los errores que se han cometido, una exposición más equilibrada hubiera sido admitir los errores que se cometieron y es lo que reclama la ciudadanía. Todos los presidentes quieren enfocarse demasiado en lo que hicieron bien y eso es un error, los líderes tienen que ser equilibrados en la evaluación de su propia gestión, porque eso ayuda a construir una democracia en la que se entienden mejor las cosas. El presidente hizo algunas cosas buenas, otras cosas no las hizo y otras cosas las hizo directamente mal. La gente sabe perfectamente eso, ni hace falta contarlo”, dijo.