Merkel pide apoyo a UE para afrontar el virus y riesgo climático

Bloomberg

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que la Unión Europea debe unirse para enfrentar los desafíos históricos provocados por la crisis del coronavirus y los cambios que amenazan la posición económica del bloque.
En Bruselas, después de que Alemania asumiera este mes la presidencia rotativa de seis meses de la UE, Merkel pidió solidaridad para hacer frente a la pandemia y a los riesgos que plantea el cambio climático y la transición a tecnologías digitales.

“Estamos ante una situación desconocida de colapso económico, la preocupación por los empleos, y para eso necesitamos la respuesta correcta”, dijo el miércoles antes de un discurso programado en el Parlamento Europeo. “El dinero que queremos para la reconstrucción no se invertirá solo para llegar a donde estábamos sino para dar un paso hacia el futuro”.

Los 27 Estados miembros de la UE están intentando sacar adelante un fondo de recuperación propuesto de 750.000 millones de euros (US$845.000 millones), financiado con préstamos conjuntos. El ambicioso plan, que se debatirá en una cumbre a realizarse el 17 de julio, ha enfrentado la resistencia de un grupo de Estados miembros preocupados por el costo.

Mientras toma las riendas en Europa, Merkel ha sido terminante sobre el alcance de las consecuencias económicas de Europa y la necesidad de controlar la pandemia de coronavirus, incluso cuando la UE lucha con conflictos geopolíticos entre una emergente superpotencia china y un Estados Unidos que se hunde cada vez más bajo el mandato del presidente Donald Trump.

El desafío de Europa sobre el impacto de la pandemia de coronavirus quedó al descubierto esta semana, luego de que la Comisión Europea proyectara para este año una contracción económica de 8,7% para las naciones que comparten el euro, un punto porcentual más de retroceso de lo previsto antes.

Los riesgos siguen siendo “excepcionalmente altos y principalmente negativos”, señaló la rama ejecutiva de la UE, dado que las divergencias entre los países más ricos y los más pobres se abrieron aún más de lo previsto hace dos meses.