El cambio de titular del interés asegurado en el contrato de seguros

Por Guillermo Fronciani
ABOGADO

El titular del interés, es aquel to­mador o asegurado que celebró el contrato con el asegurador y tiene un interés económico líci­to en la cosa y que por ello espera que el siniestro no ocurra para no dañar dicho interés. Sin embargo, como ese interés asegurable puede sufrir un desplaza­miento como por ejemplo por su venta a otra persona que tiene interés sobre el mismo riesgo al haber asumido la pose­sión, es posible también que subsista la garantía de la póliza original.

Lo habitual es que, el que adquiere la cosa asegurada o llamado nuevo titular, que está informado de la existencia del contrato de seguro, mantenga el víncu­lo contractual anterior, asumiendo el nuevo titular los derechos y obligacio­nes que tenía aquel que procedió a la transferencia, pero siempre sujeto a la decisión final del asegurador que pue­de finalmente optar por la rescisión del contrato.

Se dan dos situaciones, por un lado el asegurador puede analizar las referen­cias del posible nuevo titular del interés y puede aceptarlo o simplemente puede optar por rescindir el contrato. Y acon­tece lo mismo con el nuevo titular del interés que por diversas circunstancias puede libremente optar por continuar con el mismo asegurador o contratar con otro asegurador.

Así el Código Civil en su artículo 1618 expresa: “…El cambio de titular del interés asegurado debe ser notificado al asegurador, que podrán rescindir el contrato en el plazo de veinte días y con preaviso de quince días, salvo pacto en contrario. El adquirente puede res­cindirlo en el término de quince días, sin observar preaviso alguno. El enaje­nante adeuda la prima correspondien­te al periodo en curso a la fecha que notifique su voluntad de rescindir. Si el asegurador opta por la rescisión, res­tituirá la prima del periodo en curso en proporción al plazo no corrido y la to­talidad correspondiente a los periodos futuros. La notificación del cambio del titular…se hará en el término de siete días, si la póliza no prevé otro. La omi­sión libera al asegurador, si el siniestro ocurre después de quince días de ven­cido este plazo…”

Como vemos, en la norma prevé los pla­zos de comunicación del cambio pero también se ocupa del pago de la prima. Así, el asegurado que haya efectuado la notificación se halla eximido del pago de la prima por el tiempo no corrido que quedará ya a cargo del adquiriente, pero en contrapartida, adeuda la prima hasta el día de la fecha que comunique su opción de rescindir. El asegurador a su vez si opta por la rescisión del contra­to, debe restituir la prima en el caso de que se haya efectuado pagos por perio­dos aun no corridos.

En cuanto a quien debe notificar, no está establecido expresamente por lo que lo pueden hacer cualquier de las dos partes, es decir el adquiriente o el enajenante, pues no se trata de una expresión de voluntad y porque final­mente el asegurador tiene la opción de rescindir expresamente o aceptar táci­tamente.

Es muy importante el cumplimiento de los plazos puesto que la norma es tajante en cuanto a la perdida de los de­rechos del asegurado o del nuevo titular al expresar ”…la omisión libera al asegu­rador…”, esto implica que, un siniestro ocurrido en el periodo posterior al plazo no es indemnizable.

En el caso de cambio de titular por transmisión hereditaria, simplemente el sucesor y nuevo titular del interés, debe justificar su calidad de tal, con el testimonio del testamento o de la de­claratoria de herederos respectiva. En el caso de venta forzosa del bien asegura­do se aplican los mismos plazos indica­dos en el artículo 1618 pero los plazos se deben contar a partir de la aprobación judicial de la subasta (Art. 1619 Código Civil).