Joven da vida a amigos imaginarios

Es muy común que en la niñez, existan algunos amigos, o héroes imaginarios en el día a día de los pequeños. Muchos de ellos desarrollan mundos de fantasía paralelos a la realidad en la que viven, Laura Calabrese es la encargada de volver realidad a esos amigos imaginarios, con su empresa “Monsteritos”.

“Decidí empezar con los Monsteritos mientras buscaba algo con qué identificarme y que pueda unir el arte, las texturas, la practicidad y sobre todo que no se sienta como un trabajo porque crearlos me permite hacer lo que siempre me gustó. La idea de crear un rubro a partir de mi imaginación, hoy cobra vida en esos amigos imaginarios, estos personajes que se presentan en forma de muñecos de trapo. Y cuando hablamos de imaginación sabemos que esto no tiene límites”, señaló Calabrese.
Los Monsteritos tienen diferentes formas, desde tiernos monstruos hasta unicornios y sirenas. Los costos de estos muñecos se dan entre G. 65 mil y G. 80 mil.

La joven emprendedora señaló que estos muñecos son bastante solicitados entre niños y adultos que mantienen vivo a su niño interior.

“A todo aquel que sepa disfrutar de la tierna compañía de un amigo, a ellos van destinados los Monsteritos, ya que en eso se convierten, en personajes de compañía, en verdaderos amigos”, resaltó la propietaria.
La joven artista comentó que la marca arrancó con la idea de plasmar y homenajear la imaginación de su hijo quien fue el creador del primer amigo imaginario llamado “Siwa”.

Este emprendimiento se convirtió en un proyecto sencillo, primeramente los diseños fueron plasmados en remeras, y años después la idea dio pie a más personajes imaginarios que hoy día son los personajes que conforman a Monsteritos. En la inversión inicial hablamos de materiales como retazos de telas, hilos, lana y pinturas. Todo eso al cuantificarlo serían aproximadamente G. 300 mil, para realizar una serie de 10 Monsteritos.
“Aún seguimos creciendo como marca y por suerte de manera muy rápida, estamos generando varias sorpresas como pasar de vender solo entre mis contactos, amigos y familiares a qué hoy estén en varias tiendas disponibles y también en hogares del extranjero. La empresa de Monsteritos hoy ya cuenta con tres personas que ayudan con las manufactura de los productos”, resaltó la joven.
“No considero tener una debilidad fuerte, por ahora solo veo oportunidades, gracias al apoyo de mis amigas no imaginarias y de Rocco, mi hijo. Quiero seguir creciendo con nuevos personajes e ideas. Realmente se puede vivir haciendo lo que uno ama, se necesita poco para aspirar a mucho. Cuando algo se hace con amor y pasión los resultados siempre son positivos”, concluyó.

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