Prototipar para innovar, un juego muy serio

Prototipar ideas es quizás una de las cosas, que nos puede dejar más claro el panorama al momento de desarrollar un servicio o producto. Es el momento en que podemos verificar si las ideas tienen sentido o no, y si deberíamos continuar o no con su implementación.

Y es algo, en lo que hasta hoy día, aún se encuentra resistencia para hacerlo. Pensemos que es lo que normalmente hacemos para ver si una idea tiene congruencia. Hacemos estudios teóricos, encuestas de mercado, o incluso pruebas de laboratorio para aterrizar las ideas a la realidad, todo esto demuestra una viabilidad técnica. Pero en cuanto a experiencia y disfrute del usuario siempre esperábamos hasta que el producto esté en el mercado para evaluar si tendría éxito o no.
La gran diferencia al prototipar ideas con la metodología de Design Thinking, es que no evaluamos la viabilidad tecnológica, sino el interés de los usuarios y como sería la interacción del mismo con nuestro servicio o producto, es decir, tenemos una evaluación de la experiencia del usuario. Prototipar ideas consiste en crear algo físico que nos permite tangibilizar de forma ágil una idea, para poder mostrarla a los usuarios.
Por ello cuando hablamos de prototipar, no es en realidad una herramienta, sino tiene mas bien un fin en sí mismo, ya que permite aprender de nuestro usuario, a un menor costo y en un menor tiempo.

MINDSET DE EXPERIENCIA
Quizás suene un poco raro todo esto, pero el cerebro reacciona diferente cuando explicas una idea, que cuando la persona puede vivir la experiencia de esa idea. Pero, ¿de qué experiencia hablamos? Cuando hayas seleccionado 1, 2 o 3 ideas con potencial, y sin haber invertido nada, dedica un tiempo a prototipar ideas. Toma papel, cartón, plastilina, tijeras, lego e intenta construir la idea. Para poder prototipar ideas rápidamente con éxito necesitas cambiar tu esquema mental. Y eso no es fácil. Es importante considerar que si bien puede parecer un juego, es una manera diferente de exponerse al producto o servicio que estamos preparando.

#1 Prototipa para pensar, no para construir un diseño final Prototipar ideas empieza en el momento en que tomas los materiales básicos y te pones en marcha y solo lo haces. El propio trabajo del equipo discutiendo sobre los materiales, de si lo pondría de esta manera o con otro material, forma parte del propio proceso creativo. #2 No te enamores del prototipo El prototipo físico es una herramienta y tiene una utilidad, que no es la de convertirse en el producto final, sino llevarnos a mejorar, con cada paso, la experiencia del usuario.

Al prototipar pasamos por algunos niveles como: #1 Físico Usamos elementos físicos sencillos y construímos cómo representaríamos un producto o servicio, buscando la apariencia y si teóricamente resolveríamos el problema del usuario #2 Experiencia Puede que con un producto genial, al exponerlo al usuario, salten todas las lagunas de la idea o del producto. Eso puede ser desmoralizante, pero mejor eso que tirar el dinero con un producto que nadie quiere. Puedes prototipar ideas en 2 momentos de verdad: en la compra y en el uso del producto o servicio. #3 Entorno Consiste casi en hacer una prueba piloto en un entorno real, en un punto de venta o a un punto de consumo, o a un focus de usuarios reales.

¿Qué tipo de prototipo elegir para tus ideas? La fase de prototipar ideas es divertida y debes encontrar con qué herramientas te sientes más cómodo. Pero sobre todo de lo que se trata es de que lo hagas. No pienses. Solo prototipa Estos son 5 tipos de prototipos más utilizados. #1 Dibuja en un papel Los dibujos forman parte del proceso creativo, para activar otros tipos de inteligencias no verbales y es quizás la forma más sencilla de aterrizar una idea. #2 Maquetas Puedes usar cualquier cosa: palillos, plastilina, LEGOs… La maqueta es genial para diseñar servicios, pero también experiencias. #3 Storyboards Toma papel, haz cuadrículas y empieza a dibujar los momentos por los que pasará el usuario.

Lo importante del storyboard es que represente bien el producto o servicio, para la fase de test. #4 Storytelling El storytelling es el arte de contar historias. Y es mucho más complicado que lo que parece, pero también muy potente. Todos nos enamoramos de las historias y no de los productos, contar muy bien el argumento es fundamental. No te olvides de seguir el Golden circle : por qué, qué y cómo al momento de desarrollar el cuento. #5 Role playing Reúnes a tu equipo y les asignas roles, para representar en persona cómo funcionaría un servicio o cómo se utilizará un producto Cómo se encontraría el vendedor, qué tendría que decir, qué esperaría el cliente. Este paso es esclarecedor, porque te pones en la piel, no sólo del cliente sino también del vendedor y de todas las barreras y dudas que se encontrará en el punto de venta.

Si me quedo con algo de este proceso que forma parte del Design Thinking, es que prototipar ideas es fundamental en un modelo de innovación dinámico y te permite pasar de lo abstracto al mundo real, en mínimo tiempo; validar o desechar las ideas rápidamente y por sobre todo, volver a algo básico, que parece un juego, pero que puede resolver seriamente dudas sobre la viabilidad del producto.

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