Trabajó 10 años para una multinacional y ahora cumple un sueño de negocio

Se animó a emprender en una heladería diferente

Lorena Barreto
lbarreto@5dias.com.py

Iniciar un negocio y apostar todo por él, no es una aventura fácil de emprender; se requiere de un singular coraje para dejar lo seguro para tomar la posta de la independen­cia. Esta es la historia de Fernando Uriarte, quien luego de trabajar 10 años para una multinacional, vio que era el tiempo de em­prender en algo propio, y tras mucho investigar, una heladería juvenil y diverti­da fue el nicho ideal.

Fue así que montó un ne­gocio bajo un concepto innovador que se distin­ga de los típicos locales del rubro, y lo nombró Chocho La Heladerísa. Los helados artesanales son el alma del empren­dimiento que forma par­te de un sueño de muchos años para Fernando.

“Trabajé 10 años en una gran multinacional, además de otros empleos anterio­res, siempre en Marketing, y luego de tanta experiencia me sentí capacitado para apuntar a algo propio, siem­pre pensando en grande y con muchas expectativas”, comentó a 5días.

Luego de un extenso análisis del mercado, Fernando concluyó que este un nicho tenía mucho potencial en Paraguay. “Investigué y me capacité en Buenos Aires en elaboración y comercializa­ción de helados artesanales, contraté un grupo de aseso­res argentinos del rubro y creé un concepto diferente e innovador”, añadió el emprendedor que vio en la innovación la oportunidad de destacarse.

Con la integración de otros accionistas que apostaron por el proyecto, invirtió no menos de US$ 100.000 para hacer realidad el sueño de una heladería. “Estraté­gicamente decidimos abrir el primer local en el verano en San Bernardino, logran­do así contactar rápidamen­te al consumidor target, conocimiento de marca a través del boca en boca y lo más importante, la prueba del producto”, recordó.

En Chocho trabajan 11 personas dirigidas por 4 accionistas. Los precios de los productos desde los G. 16.000, que son los Palichos de la marca, y los helados por kilo, con un costo de G. 62.000 por kilogramo.

“Me sorprendió lo difícil que es lograr emprender, principalmente cuando uno sueña en grande y necesita recursos para po­der llegar a esos sueños”, reconoció el emprendedor a la vez de resaltar que lo importante es no frustrarse y encontrar lo positivo ante cualquier adversidad.