Un capítulo negro en la salud pública

El IPS y el Ministerio de Salud tienen un record de denuncias por negociados y manipulaciones en la provisión de medicamentos gratuitos

Aún no ha empezado a calentar el sillón de su despacho y el nuevo mi­nistro de Salud Pública anuncia la apertura de un sumario administrativo para investigar respon­sabilidades por el gran almacén de basura que afirma haber hallado en el área de medicamentos.

El funcionario creerá estar contando noveda­des importantes cuando en realidad, se ha topado con uno de los tantos tumores malignos que afectan a la adminis­tración pública. El IPS y el Ministerio de Salud tienen un record de de­nuncias por negociados y manipulaciones con ese capítulo negro de la gestión de salud que es la provisión de medica­mentos. Veamos. Junio de 2015, en el Hospital Regional de Ciudad del Este los médicos recetan medicamentos comer­ciales mientras en su depósito los hay gratui­tos; sospechan cobro de comisión. Agosto de 2017, el Ministerio de Salud autoriza la venta de medicinas importadas de la India al margen de la ley que regula este sector. Julio de 2003, hallan un enorme lote de remedios vencidos en depósitos de IPS por valor de Gs. 2.700 millones; se sospecha connivencia con labora­torios que se deshacen de stocks a punto de caducar. Enero 2014, IPS reemplaza la compra de un protector gástrico que costaba Gs. 200 la unidad por otra marca que valía Gs. 2.600.

El capítulo de la provi­sión de medicinas para el sistema público de salud es un verdadero establo de Augías, aquel rey griego de cuyos establos de ganado emanaba tal hedor que hubo que desviar hacia ellos dos ríos para limpiarlos.

Si hubiera que aplicar aquí esa metodología, tal vez no alcance el río Paraguay para lograr un efecto similar y al ministro en ejercicio le restaría muy poco tiempo para ocuparse de lo principal, la puesta en práctica de una eficiente política de salud pública.

Pero hay que hacerlo y tal vez emplee en ello toda su gestión.