Arte culinario con distinción familiar

Guggiari Pizza+Arte

La familia Guggiari siempre tuvo una inclinación por el arte, la bohemia y hacer sentir a los amigos como familia.

Primero contaban con una fábrica de muebles que logró conseguir éxito llegando a trabajar en el extranjero hasta que el peso de la exportación se presentó como un problema; cerraron el negocio y quedaron con un local con muebles y listo para ser utilizado. En ese momento, Sebastián Guggiari Banks y su esposa Ana María Ramírez Jou, decidieron iniciar un emprendimiento en el rubro de la cocina, que consideran un bello arte. Continuando con el nombre ya instalado por su padre – el escultor Herman Guggiari, destacado en otros trabajos con muebles, trofeos y esculturas – nació Guggiari Pizza + Arte. ¨Como el movimiento de los muebles disminuyó, nos vimos en la necesidad de hacer algo en el salón tan lindo, se me ocurrió la idea de hacer una pizzaeria para que la gente pueda disfrutar de un espacio acogedor con muebles exclusivos y hacer una cocina sencilla¨ mencionó Sebastián.

La intención siempre fue que la gente se acerque al local con el objetivo de pasar un buen momento, disfrutar de buena comida y presentar sus obras de distintas artes, siempre en un ámbito familiar. Su principal producto son las pizzas realizadas al día con una variedad de gustos y sabores, los más solicitadas son la Diddy y La Paraguaya. Las pizzas tienen un costo de G. 70 mil, cuentan también con Sandwichones con valores de G.25mil a G. 35mil. Ofrecen picadas denominadas Carlo Magno que tiene un costo de G. 150 mil preparada para 2 personas. La marca nació hace 24 años con su padre, y hace 5 años Sebastián inició con su esposa en el arte culinario. A futuro buscan establecer la marca como franquicia, pues consideran que poseen el nombre y la calidad necesaria. ¨Tenemos ganas de proyectarnos en todos los departamentos del Paraguay, tenemos proyecto de franquiciar, queremos que cada persona que quiera comercializar le dé el mismo espíritu. Equipamientos hechos en Paraguay, la arquitectura integrada a la naturaleza, que el verde entre, crear los productos, hacerlo en el día y que la gente en diferentes lugares puedan ir a un lugar a encontrar arte nacional, la artesanía, la escultura y la pintura del lugar¨.

El lugar está establecido como una oportunidad para exponer cultura durante una buena cena estando rodeado de obras de arte realizadas en nuestro país. Con el Tatakua como presentación, Sebastián y Ana María invitan a las familias a acudir para disfrutar de en un ambiente que buscan replicar, por ello, cuentan además de su personal, con la colaboración de sus hijos. Los emprendedores estimulan a apoyar el producto paraguayo, destacando el interés que tienen en cuidar el nombre cuidando detalles como la atención y los buenos productos en un lugar que describen como sencillo. Invitan a animarse a emprender, y por sobre todo, apoyar el producto hecho con mano paraguaya.

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