Brasil con Bolsonaro, vecinos y amigos?

Por Abelardo De Paula Gomez Jr. para MCS
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En las elecciones presidenciales del Brasil, durante el último domingo, resultó victorioso Jair Bolsonaro, capitán retirado del ejército y parlamentario desde el año 1991, de la mano de un partido muy pequeño y con pocos recursos, el Partido Social Liberal (PSL), supo interpretar el sentimiento del pueblo brasileño sobre la inseguridad, la crisis económica y la absoluta falta de ética de los políticos de partidos tradicionales, especialmente el Partido de los Trabajadores (PT), que gobernaron el país vecino durante los últimos quince años.  

¿Por qué nos interesa tanto lo que podría suceder en el país vecino?

Brasil es nuestro principal socio comercial, hasta setiembre de este año el 30% de las exportaciones y el 23% de las importaciones lo tuvieron como destino, además, si consideramos el 70% de las reexportaciones el movimiento comercial suma USD 5.676 millones en lo que va del año. Por otra parte, la inversión extranjera directa con origen Brasil se ha venido incrementando en los últimos años, y llegó a representar el 49% del total en el 2017, alcanzando USD 224 millones.

Otro dato interesante es el que corresponde a las industrias maquiladoras de exportación, en ese sentido, de un total de 47 empresas maquiladoras aprobadas durante el 2017 y 2018, 36 tienen sus casas matrices en Brasil, representando unos 2.800 puestos de trabajo y unos USD 188 millones, es decir el 76% de la inversión proyectada en este tipo de industrias, durante el periodo mencionado.

 

¿Brasil solo importa para el comercio bilateral?

La importancia del Brasil para la economía paraguaya no se limita al comercio bilateral, ya que no debemos olvidarnos de los Fondos Estructurales del Mercosur (FOCEM), que suman unos USD 127 millones al año, de los cuales poco más del 55% son aportados por Brasil, unos USD 70 millones, y más de USD 55 millones al año benefician al Paraguay, alrededor del 44%. Recordemos que de los 49 proyectos aprobados por el FOCEM en el periodo 2005-2015, unos 17 corresponden a Paraguay, 10 de los cuales fueron destinados a infraestructura vial y eléctrica, entre ellos proyectos emblemáticos, como por ejemplo: la línea de 500 Kv entre Villa Hayes e Itaipú, la construcción de la Avenida Costanera Norte de Asunción, la rehabilitación y mejoramiento de carreteras de acceso y circunvalación para Gran Asunción, el recapado del tramo alimentador de las rutas 1 y 6, Corredores de Integración Regional, Carmen del Paraná-Graneros del Sur.

Por el lado de las arcas del estado, tampoco debemos olvidar las compensaciones de Itaipú, que representan en lo que va del año el 95% de los ingresos provenientes de las binacionales, equivalente a unos USD 438 millones, los que, si comparamos con el impuesto más recaudador del sistema tributario paraguayo, el IVA, representó en el 2017 casi el 34% de lo recaudado con este tributo. No cabe duda entonces que debemos interesarnos sobre lo que podría suceder en el vecino país, especialmente sobre la política exterior que desea impulsar el presidente electo.

¿Cuál es el plan económico del presidente electo?

Durante la carrera a la presidencia poco se ha hablado sobre el tema, y el candidato hoy triunfante había inclusive señalado a O Globo “No entiendo de Economía”. Entonces, debemos mirar al potencial Ministro de Hacienda, Paulo Guedes, formado en Brasil, pero moldeado en la cuna misma del liberalismo económico, la Universidad de Chicago, donde cursó su maestría y doctorado; este auténtico “Chicago Boy” expone con claridad inequívoca su visión del estado: “cuanto más chico, mejor”, reflejo fiel de su alma matter.

No deja de llamar la atención el acercamiento de Bolsonaro a un liberal como Guedes, ya que, en el pasado, como parlamentario, se mostró inclinado hacia la aprobación de proyectos que aumentaban el gasto fiscal y reticente a revertir el aumento del déficit de las pensiones, según Roberto Secemki, analista económico de Barclays para Brasil. No obstante, este acercamiento fue bien recibido por el mercado, ya que vimos una subida del índice BOVESPA y una apreciación del real, desde que Bolsonaro resultó electo. El domingo por la noche, tras la victoria del capitán retirado, Guedes formuló el proyecto con todas sus letras: se trata, dijo, de “cambiar el modelo económico socialdemócrata”, que incluye “Reducir la deuda pública en un 20% mediante privatizaciones” y la venta de propiedades estatales, este modelo es a su criterio sinónimo de “impuestos altos, intereses altos” y poca apertura comercial.

¿Qué podemos esperar en términos de política exterior?

Tomando en cuenta las últimas declaraciones de Guedes, quien dijo que “Mercosur no será prioridad”, antes que un proteccionismo lo que vemos es una mayor apertura comercial hacia el mundo, eso sí, privilegiando los tratados bilaterales, lo que evidentemente representa un giro importante de timón, no obstante, el presidente electo ha criticado públicamente la apertura de mercados.

Otro punto importante  que debemos tener en mente es que el nuevo anexo C del tratado de Itaipú debe ser firmado en el 2023, y si bien el periodo electoral en Brasil es de cuatro años, es decir, Bolsonaro estará en funciones hasta diciembre del 2022, todas las cláusulas del tratado deberán ser negociadas durante su mandato.

En ese sentido, nuestro gobierno debe tomar el compromiso de ponerse a la altura del desafío y nombrar a personas idóneas y capaces, que defiendan los intereses de la patria antes que los propios, ya que en este momento lo único seguro es que con Bolsonaro “el Brasil primero”.

1 Abelardo de Paula Gomes Jr. es economista, Master en Economía y en Administración de Empresas y especialista en Competitividad, Econometria y Business Intelligence.

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