Educación Dual (Parte 1)

Por Alelí Gustale
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Invitado por el Embajador y el Cónsul Honorario de Suiza, estuvo en nuestro país, Pablo Denis (47) nacido en Uruguay, formado en Suiza. Él es experto en educación dual (Universidad de Lausanne), un modelo educativo que se lleva adelante desde hace años en Europa y que, adaptado para la región, puede colaborar para combatir la deserción escolar y al desempleo. Hablemos de los beneficios de la educación dual para la empresa, la persona en formación y la sociedad. 1. Reclutamiento: uno de los principales problemas en las empresas es la captación de recursos humanos. El sistema dual permite generar esos recursos alineados a los objetivos estratégicos de la empresa colaborando en el ahorro de la parte de reclutamiento y también con la responsabilidad social empresarial. 2. Personas en formación: todos tenemos un sistema cognitivo y de aprendizaje, pero no todos aprendemos de la misma manera.

En lo personal, yo aprendo mejor cuando me muestran cómo se hace. Eso es la justa medida entre el hacer y el saber, es conocimiento aplicado. Un ejemplo concreto: en informática, aprendo sobre programación y aprendo sobre la teoría dentro del instituto educativo. Cuando voy a trabajar, voy a los objetivos directos de la empresa. Las capacidades o competencias operativas también juegan un rol importante. No es únicamente lo profesional, sino lo personal y lo social. Es trabajar en equipo y por competencias, por proyectos. Las habilidades sociales más transversales y las competencias blandas, como la empatía. En una panadería, por ejemplo la relación con los clientes es esencial. Un cliente que entra y un cliente que sale, son dos personas diferentes. Desde la parte del aprendizaje, debemos comprender que en el mundo no somos todos iguales y adaptarnos a diferentes situaciones. Focalizarnos en la resolución de problemas y conflictos, no en el problema sino en la solución.
El modelo dual debería tener una continuidad educativa y eso no se discute. No importa de qué bachillerato venga, si es diversificado o si es tecnológico lo importante es que sepa hacer cosas. 3. No es una solución al desempleo juvenil, pero es un aporte. Se vinculan 2 universos que han sido completamente distintos y estancos: el trabajo y la educación. Estamos introduciendo el trabajo a la educación y haciendo el trabajo dentro del sistema educativo. ¿Por qué? Porque se viene la digitalización. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que hay una cantidad enorme de tareas manuales que van a desaparecer. Las personas van a necesitar reinventar sus labores. Las empresas son la parte estratégica: no solamente por los cupos, sino por los tutores que ponen a disposición. Es en ese ámbito que hay que hacer hincapié.
En Paraguay ya tenemos un plan piloto, pero también tenemos el desafío de trabajar con grandes organizaciones como el Ministerio de Educación y el Ministerio de Trabajo. Cuál es la recomendación para una implementación exitosa. Las organizaciones de la sociedad civil deberían empoderarse y ser el organismo coordinador de todos estos sectores sociales o del gobierno en este proyecto. En Uruguay hay una institución que se llama ANIMA que tiene esta tarea: ellos dialogan con los aprendices, con las instituciones educativas e instituciones educativas. Creo que se necesita una cabeza independiente para replicar la coordinación, el control y el seguimiento. Será un buen desafío y una idea para crear un instituto y que eventualmente el gobierno implemente un consejo de formación profesional dual.
Pensando en los jóvenes de hoy que están en la búsqueda permanente:

¿Un estudiante puede llegar a cambiar su trabajo si es que no está conforme con él?
Esto nos lleva a hablar del marco legal y de toda la definición del propio sistema. Un sistema de formación dual tiene un periodo de prueba de 3 meses. Si al cabo de estos meses alguna de las partes no puede darle continuidad al contrato, se interrumpe el acuerdo. El aprendiz deberá encontrar otro lugar de aprendizaje, sin obligación de ninguna de las partes.
Si al cabo de 1 año el aprendiz pierde el examen de certificación, depende de la política de cada empresa. Hay empresas que quieren poner fin al contrato. El tema de la movilidad laboral y los “millennials”1 es un desafío para las empresas y los gerentes de recursos humanos. Al haber un marco legal, esto le formaliza de alguna manera y las personas ya saben a qué atenerse. Por lo general los contratos son de 3 años con diferentes etapas. La estructura general sería: 3 meses de prueba, al año el examen intermedio y el examen final a los 3 años.
Si la persona en formación se interesa por lo que hace, ya que el sistema motiva a los jóvenes para trabajar y relacionarse con la realidad de las profesiones, creo que la deserción de ese nivel, puede ser bastante reducida. El sistema dual es una buena herramienta para abordar esos casos.

(1) Millennials: jóvenes nacidos entre 1980 y 1995.

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