El 90% de fraudes en pymes son internos

Invertir en prevención no es una opción

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) actual­mente representan un im­portante flujo económico al mercado nacional, sien­do uno de los pilares de la economía y generador de muchas fuentes de empleo. Según un artículo de El Cro­nista, Matías Nahón, ma­naging director de Berkeley Research Group para Cono Sur, analizó los segmentos vulnerables en una peque­ña o mediana empresa.

PRINCIPALES CAUSAS
Según Nahón, la situación se da tanto por la comple­jidad de aplicación en con­troles reales como por la falta de seguimiento a los mismos. Las empresas de mayores dimensiones ge­neralmente se encuentran más vulnerables en com­paración con empresas más pequeñas.

Al respecto, mencionó que las pymes que más sufren son las que no poseen con­troles internos adecuados, he ahí la principal causa de fraude, más allá del tipo de industria en cuestión, te­niendo en cuenta siempre que el origen puede ser de naturaleza interna en un mayor porcentaje. Así, los fraudes más comunes abar­can el robo de mercadería, la connivencia (hacerse la vista gorda) entre compra­dores y proveedores, como la misma situación entre vendedores propios y clien­tes.

PARTES AFECTADAS
Explica el profesional que si bien ciertas industrias son propensas a deter­minados fraudes, existen hechos ilícitos que pueden darse en cualquier empre­sa, como el pago de dádivas por contrataciones, fraude financiero, robo de efecti­vo o hacer uso indebido del mismo, sustracción lue­go de haberse registrado, gastos y facturas falsas o, por el contrario, facturas reales pero con conceptos falsos, alteración de valo­res y registraciones falsas. Nahón indica que las áreas afectadas son práctica­mente las mismas que en las grandes empresas, es decir, sectores de compras, ventas, el área de lo­gística y el de marke­ting.

FACTOR INTERNO
“El 90% de los fraudes son internos. Sin embargo, no­tamos un crecimiento de la colaboración de agentes externos. Me refiero al ac­ceso ilegal a información sensible por parte de terce­ros. Para ello hace falta, al menos, un empleado inter­no y un individuo externo”, acotó el director en la nota.

Continuó explicando que el crecimiento de fraudes, así como la dimensión de los mismos, es directamente proporcional a la sensación de impunidad por parte de los que cometen el ilícito. La variable del tiempo es, sin dudas, el factor más impor­tante que incide sobre esa sensación.

PROTECCIÓN
En cuanto a prevención, subrayó que las acciones son pocas o nulas. Citó que “lamentablemente, el fe­nómeno está en línea con el perfil del empresario pyme que, en general, se siente autosuficiente.

En relación al tema, 5días conversó con Sebastián Báez, directivo de A-moblar, empresa dedicada al rubro de equipamiento mobiliario y comentó su perspectiva respecto a los métodos de prevención y control que utilizan en la empresa. Apuntó que con un libro diario, una caja chica bien administrada por el poco flujo de dinero se puede controlar, pero una vez que la empresa va creciendo, directamente se debe de­rivar responsabilidades con un encargado -preferentemente de confianza- de cada área, como la tesorería, de­pósito, despacho, entre otros.
A partir de esto realizar controles cruzados siempre, respaldados de papelería, como recibos, remisiones, etc.

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