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Internacionales

El IPC de Japón cae un 0,4% en agosto

Con respecto al mes anterior, el indicador, que excluye los precios de los alimentos por su alta volatilidad, retrocedió un idéntico 0,4%, según los datos publicados por la Oficina de Estadística del Ministerio del Interior y Comunicaciones.

 
 
 

El índice de precios al consumo (IPC) de Japón cayó un 0,4% interanual en agosto, tras dos meses plano y otras dos caídas previas, debido al impacto prolongado de la pandemia de COVID-19, informa hoy el Gobierno.

Con respecto al mes anterior, el indicador, que excluye los precios de los alimentos por su alta volatilidad, retrocedió un idéntico 0,4%, según los datos publicados por la Oficina de Estadística del Ministerio del Interior y Comunicaciones.

Esta tendencia a la baja de los precios aleja las perspectivas de alcanzar el objetivo del 2 % establecido por el Banco de Japón. El país cerró 2019 con una inflación del 0,6%.
El factor que más contribuyó al retroceso del IPC en el octavo mes de 2020 fue la caída de los precios en el sector educativo, del 10,3% interanual; seguido de la reducción del coste de la cultura y el ocio (-2,4%), y de la energía (-1,9%).

Los sectores que experimentaron las mayores subidas de precios el mes pasado fueron el de la alimentación, con un encarecimiento del 2,9% interanual, y el del mobiliario, donde subieron un 2,8%.

El IPC japonés venía acumulando una racha de 39 incrementos mensuales consecutivos hasta abril y mayo, cuando se produjo una disminución interanual del 0,2% del IPC en cada mes, antes de mantenerse plano en junio y julio, y volver a caer en agosto.

El descenso está ligado al impacto prolongado de la pandemia del nuevo coronavirus, que ha reducido los niveles de consumo entre los japoneses.

 
 

Internacionales

BCE anima a Gobiernos a seguir gastando en la lucha contra covid

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha despejado el camino para que los Gobiernos hagan lo que sea necesario para contrarrestar el golpe económico de la segunda ola de covid-19, siempre y cuando aumenten el gasto.

 
 
 

Bloomberg

Con su promesa inequívoca del jueves de “recalibrar” el apoyo monetario a más tardar en diciembre, una frase que da a entender que se avecinan más estímulos, Lagarde dijo a los líderes desde Roma a Berlín que los préstamos para combatir el virus serán respaldados por su institución en Fráncfort.

Sin embargo, la pregunta es si los políticos pueden superar sus propias disputas. Las conversaciones sobre un presupuesto sin precedentes de 1,8 billones de euros (US$2,1 billones) y un fondo de recuperación financiado conjuntamente se encuentran actualmente estancadas, incluso cuando los hogares y las empresas enfrentan nuevos confinamientos e incertidumbre sobre cómo pagarán las cuentas.

Eso pone a los Gobiernos nacionales a la vanguardia y tienen un acceso muy variable a los recursos. Alemania ha prometido 10.000 millones de euros para las empresas afectadas por el último confinamiento, y mucho más en apoyo salarial para los trabajadores, pero Italia se las arregla con la mitad, incluso en medio de un aumento de la agitación. Otra recesión parece cada vez más probable.

Tras la reunión regular del BCE en Fráncfort, Lagarde hizo una promesa inusualmente clara de utilizar la próxima reunión de diciembre para reevaluar todas sus herramientas, que incluyen tasas de interés negativas, compra de bonos y préstamos baratos a los bancos. Eso se debe a que la economía está perdiendo impulso “más rápido de lo esperado”.

Los principales banqueros centrales de Europa y Estados Unidos han instado repetidamente a los políticos a aumentar el gasto porque la política monetaria por sí sola no puede estimular fácilmente la demanda. El vacilante enfoque de los Gobiernos destaca una de las debilidades clave de la política fiscal: si bien tiene un impacto mayor, puede llevar más tiempo implementarla.

Los líderes europeos se han visto sorprendidos por la velocidad con la que la calma del verano se ha convertido en un otoño con una alta velocidad de propagación en los casos de coronavirus, con miles de personas que contraen la enfermedad diariamente en los países de todo el bloque.

El viernes, los datos mostraron un aumento del desempleo y una caída de los precios. Los Gobiernos están bajo presión para seguir brindando el apoyo salarial y los pagos que ayudaron a las empresas y a los hogares a resistir los primeros bloqueos.

Las masivas inyecciones de liquidez del BCE a través de la compra de bonos han facilitado la tarea de las autoridades públicas al llevar los costos de los préstamos a mínimos históricos. Los rendimientos de los índices de referencia alemanes están en su nivel más bajo desde los confinamientos de marzo. Los costos de los préstamos italianos tuvieron el jueves su mayor caída desde junio.

Punto muerto fiscal

Pero una preocupación mucho mayor es el presupuesto de 1,8 billones de euros de la Unión Europea y el fondo de recuperación financiado conjuntamente, donde las conversaciones están estancadas sobre las reglas bajo las cuales se puede utilizar el dinero. Eso pone nerviosos a los inversionistas.

La principal preocupación es Italia, la tercera economía más grande del bloque, con una carga de deuda cercana a 160% de la producción económica. Es el mayor beneficiario tanto del programa de compras para la pandemia como de los planes para el fondo de recuperación de 800.000 millones de euros.

Si esto no se concreta, podría arruinar los diferenciales de los bonos, dado que cualquier préstamo adicional tendría que registrarse en los propios libros de la nación, en lugar de compartirlo con el bloque.

Lagarde hizo el jueves una sincera solicitud a los Gobiernos para que reconozcan que “una postura fiscal ambiciosa y coordinada sigue siendo fundamental”. No escucharla podría significar que se active otra de las promesas de la presidenta: tomar medidas extraordinarias incluso antes de su reunión de diciembre si es necesario.

 
 

Internacionales

Desempleo en Brasil aumenta a récord en medio de mayor búsqueda

El desempleo de Brasil aumentó por octavo mes consecutivo a un máximo histórico, a medida que el fin de los confinamientos por el coronavirus atrae a una multitud de personas que buscan trabajo de regreso al mercado laboral.

 
 
 

​Bloomberg

La tasa de desempleo aumentó a 14,4% en los tres meses hasta agosto, por encima de la estimación mediana de los economistas en una encuesta de Bloomberg, que proyectaba 14,2%. El número de personas empleadas se redujo a un mínimo histórico, mientras que ahora más de un millón de ciudadanos están buscando trabajo en comparación con el período de tres meses que terminó en mayo, informó el viernes la agencia nacional de estadísticas.

El aumento del desempleo representa uno de los mayores obstáculos para la recuperación de la economía más grande de América Latina. La Administración del presidente, Jair Bolsonaro, ya ha gastado miles de millones en estímulos que incluyen una extensión de un plan de protección laboral. Si bien esas políticas han aumentado la popularidad del presidente, los inversionistas están preocupados por las perspectivas de nuevos gastos a medida que la deuda pública se acerca al 100% del PIB.

El número de desempleados aumentó en 8,5% con respecto al trimestre finalizado en julio, alcanzando los 13,8 millones de personas, según la agencia de estadísticas. Aproximadamente un 38% de los trabajadores fueron considerados informales durante el período.

Los datos de desempleo se dan a conocer un día después de que el Gobierno informara que en septiembre se crearon más de 313.000 puestos de trabajo formales, el mayor aumento mensual desde el inicio de la serie en 1992. Aun así, las cifras de empleo del jueves no consideran a los trabajadores informales y autónomos.

 
 

Internacionales

Economía de México registra la mayor recuperación en décadas

La economía de México se expandió el trimestre pasado al ritmo más rápido en al menos tres décadas, al tiempo que las manufacturas aumentaron para satisfacer la fuerte demanda de Estados Unidos, compensando parte de la producción perdida durante la pandemia.

 
 
 

Bloomberg

El producto interno bruto aumentó 12% con respecto al trimestre anterior, según datos preliminares publicados el viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México. El resultado, el mejor del que se tenga registro en datos que se remontan a 1990, estuvo en línea con la estimación mediana de los economistas encuestados por Bloomberg, que proyectaban una expansión de 11,9%.

Sobre una base anual, no ajustada en términos estacionales, el PIB cayó 8,6% durante el trimestre, comparado con una contracción estimada de 8,9%.

La recuperación se ve empañada por las bajas proyecciones del cuarto trimestre y los temores de una segunda ola de coronavirus. El presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha rechazado las solicitudes de los economistas de un mayor gasto público, similar al de otros países grandes, con el argumento de que una carga de deuda más ligera facilitará la recuperación de México. Como resultado, se prevé que la economía se desplomará 10% este año, la mayor cantidad en casi un siglo.

Jessica Roldán, economista jefe de Finamex, dijo antes de la publicación de los datos que el hecho de que haya habido un buen trimestre no debería hacernos pensar que el camino por delante será fácil. La perspectiva de una segunda ola “está generando mucha incertidumbre” mientras que el mercado interno de México es muy débil, señaló.

Los sectores industriales, como la minería, la construcción y la manufactura, crecieron un 22% en comparación con el trimestre anterior, mientras que las industrias agrícola, ganadera y pesquera se expandieron un 7,4%. Los sectores de servicios, que incluyen la actividad comercial, el transporte, las finanzas y los medios, aumentaron un 8,6% frente al trimestre anterior, según las estadísticas preliminares.

 
 

Internacionales

Sismo de magnitud 7 sacude el Mar Egeo, se siente en Grecia y Turquía

La gente inundó las calles de la ciudad turística de Izmir, dijeron testigos, después de que el terremoto de magnitud 7.0 azotara la región.

 
 
 

EL ECONOMISTA - MÉXICO

Un fuerte sismo sacudió este viernes el mar Egeo y se sintió en Grecia y Turquía, donde algunos edificios colapsaron en la provincia costera de Izmir, informaron autoridades locales.

La gente inundó las calles de la ciudad turística de Izmir, dijeron testigos, después de que el terremoto de magnitud 7.0 azotara la región.

El ministro del Interior turco, Suleyman Soylu, informó en Twitter que 6 edificios se derrumbaron en dos distritos de la provincia de Izmir. Agregó que no hay reportes de víctimas de otras seis provincias donde se sintió el terremoto, aunque sostuvo que se veían grietas en algunas construcciones.

El temblor, que se sintió en Estambul y Atenas, tuvo lugar en el mar Egeo, al sudoeste de Esmirna, tercera ciudad de Turquía, y cerca de la isla griega de Samos.

“En este momento, hemos recibido informaciones según las cuales seis inmuebles se derrumbaron en Bornova y Bayrakli”, en la provincia de Esmirna, indicó el ministro turco del Interior, Suleyman Soylu, en Twitter.

“Algunos de nuestros conciudadanos están atrapados bajo los escombros”, añadió el ministro de Medioambiente, Murat Kurum, que por su parte dio cuenta de cinco edificios derrumbados.

Las televisiones del país mostraban imágenes de nubes de polvo elevándose en el cielo, mientras que los habitantes se precipitaban a la calle víctimas del pánico.

El gobernador de Estambul, Ali Yerlikaya, señaló que no se constató ningún daño por ahora en la capital económica del país.

“Todas nuestras instituciones comenzaron a desplazarse al lugar para iniciar los esfuerzos necesarios”, declaró el presidente Recep Tayyip Erdogan en Twitter.

El Servicio Geológico de Estados Unidos dijo que el sismo tuvo una intensidad de 7.0 y que el movimiento se produjo a 33.5 kilómetros del litoral turco. Minutos antes, la agencia estatal de emergencias turca AFAD reportó el temblor de magnitud 6.6 con epicentro en el mar, a unos 17 kilómetros de la costa de la provincia de Izmir, a una profundidad de 16 kilómetros.

El sismo fue percibido en toda la costa turca del Mar Egeo y en la región noroccidental de Marmara, informaron medios locales.

Las autoridades instaron a los residentes de la isla griega de Samos, que tiene una población de aproximadamente 45,000 habitantes, a mantenerse alejados de las zonas costeras, dijo Eftyhmios Lekkas, director de la organización griega para la planificación antisísmica. “Fue un terremoto muy grande, es difícil tener uno mayor”, agregó.

Turquía se ubica en una de las zonas sísmicas más activas del mundo. En 1999, un sismo de magnitud 7.4 sacudió el noroeste del país, causando más de 17,000 muertos, un millar de ellos en Estambul.

En 2011, una sacudida de 7.1 en la provincia de Van mató a 600 personas.

El pasado enero, un terremoto de 6.7 dejó unos cuarenta muertos en la provincia de Elazig (este).