PIB argentino arrojará un retroceso

El Cronista
Argentina

 

Argentina en 2018 no podrá romper la maldición de los años pares, aquella por la cual, desde 2011 y lejos de cualquier magia, se pone en evidencia que los gobiernos aprovechan que cuando no hay elecciones para adoptar las medidas menos simpáticas y eso termina invariablemente en crecimiento cero, caída y/o recesión.

A principios de año parecía que se podría romper el hechizo pero llegaron al menos cinco de las siete plagas y todo cambió: según la agencia Ecolatina, la sequía, el ajuste de precios regulados, el salto cambiario y políticas ­scal y monetaria duras derrumbaron las perspectivas de crecimiento argentinas.

Tras una caída interanual cercana al 3% en el segundo trimestre, el PIB también arrojará un retroceso en el segundo semestre del año, aunque este sería más moderado porque el impacto de la sequía se diluirá en los próximos meses, dice el informe de la consultora fundada por Roberto Lavagna.

Según el trabajo, la combinación de shocks negativos juntos lleva a pensar que la caída de la actividad será incluso mayor a la de los últimos años pares.

“De hecho, pese al arrastre estadístico positivo que dejó 2017 (+1,3%) y el elevado crecimiento de la actividad económica durante el primer trimestre del año (+3,6%), prevemos una caída del PIB en 2018 en torno a 0,6%”, señala Lavagna.

Ecolatina advierte que a medida que se consolide la tregua cambiaria, las tasas de interés bajaran a niveles más acordes a la dinámica productiva, “pero se necesita tiempo para lograr que la con­fianza y las expectativas se recuperen”.

Además, la suba de tarifas de servicios públicos afectará el ingreso real de las familias en el segundo semestre: el Ejecutivo tratará de moderar los aumentos, pero estos serán elevados por la fuerte suba de costos. Por ello, la consultora espera “brotes verdes” de actividad a comienzos del año que viene.

El trabajo vaticina que la actividad económica argentina volvería a crecer en 2019, impulsada por la recuperación real de prestaciones sociales, una mejor cosecha agrícola si no se repite la sequía y recuperación de sectores transables por la mejora del tipo de cambio real.

También podría gustarte Más del autor