SÍ, MÁS IMPUESTOS… PERO PARA QUÉ

Enarbolar como causa nacional el aumento de impuestos al tabaco y a las bebidas alcohólicas luce políticamente correcto. Desde este espacio sostenemos que la iniciativa es legítima en cuanto al impuesto como factor disuasivo del consumo del tabaco y del alcohol y también reparador de sus efectos sobre la salud pública.
El enunciado está bien y es lo que corresponde.

El problema es que estamos en el Paraguay y lo que puede tener un comienzo promisorio puede convertirse por el camino en otra cosa completamente diferente. En teoría, el plus que se pudiera recaudar por el impuesto a los cigarrillos, nacionales e importados, debiera integrar un fondo compensatorio de los centenares de millones de dólares que se drenan a Salud Pública para atender a las miles de víctimas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer delas vías respiratorias, padecimientos propios de los fumadores.

La Organización Mundial de la Salud, junto con su homónima panamericana, han determinado que en la medida en que se aumenta el impuesto al tabaco, los índices de incidencia de las enfermedades derivadas de su consumo disminuyen, aunque no es una formula exacta. Pero como en el Paraguay generalmente se desnaturaliza la mejor iniciativa, es posible que el dinero extra que se recaude aumentando el impuesto a los cigarrillos termine cayendo en la bolsa común del PGN.
Esto es, plus salariales, bonificaciones, anuenios, ayudas alimenticias, seguros privados, horas extras y todos los desmadres presupuestarios de los que damos cuenta regularmente en este espacio. Así que la cuestión es: si, más impuestos… pero para qué. ¿Para seguir engordando parásitos? Por supuesto que no. Olvídenlo.

También podría gustarte Más del autor