Transición

POR OSCAR CHAROTTI DIRECTOR EJECUTIVO DE JUNTOS POR LA EDUCACIÓN [email protected]

La magnitud de los cambios requeridos para lograr una educación equitativa y de buena calidad para todos, desde el inicio y a lo largo de la vida, demanda la mayor transformación de nuestra historia en democracia.

La educación como derecho social y como bien público es la demanda principal de este siglo porque arrastramos un vagón de deudas del siglo anterior y las aspiraciones de la gente ya demandan otro futuro, menos inercial, más creativo y transformador. En base a este contexto, Juntos por la Educación, ha puesto a consideración de la ciudadanía, del Gobierno y de las nuevas autoridades electas el Documento de PROPUESTAS PARA LA GOBERNANZA Y AGENDA EDUCATIVA 2018-2030**, como instrumento de planificación y de construcción del proceso educativo. Uno de los aspectos fundamentales del informe es el balance de las políticas educativas en el Paraguay, producto de una mirada independiente y de la sistematización de las acciones llevadas a cabo por el MEC durante el periodo 2013-2018.

En el documento se presenta una estrategia evaluativa de análisis de política educativa, que, sobre la base de una mirada multidimensional, política, técnica, económica e institucional y tres niveles de desarrollo, permite identificar una lectura situacional y prospectiva de la sistematización y síntesis evaluativa de las políticas públicas educativas en nuestro país.

Como uno de los aspectos centrales del documento, se propone una muestra de prioridades para la agenda futura, basadas en los hallazgos de los tres primeros capítulos. Dando cuenta de una premisa fundamental: encarar los nuevos derroteros requiere de personas comprometidas, de instituciones al servicio de la ciudadanía, de la movilización de recursos para financiar adecuadamente la educación y de una concertación de visiones y esfuerzos en favor del bien común así como asegurar el seguimiento y evaluación de las metas.

Bajo estas líneas Juntos por la Educación propone lineamientos para la construcción de políticas educativas en dos dimensiones: la de Gobernanza, entendiendo esta como el conjunto de acciones imprescindibles y simultaneas requeridas para garantizar la transformación de una cultura institucional al interior del Ministerio de Educación y una segunda dimensión que es la temática que hace al conjunto de acciones y lineamientos de políticas vinculadas a la tarea de educar, y de garantía de los derechos.

Basados en criterios de continuidad, ampliación de cobertura, mejoramiento e innovación, se identifican 8 ejes temáticos de acción, 21 iniciativas y 8 propuestas de innovación, consideradas fundamentales para el mejoramiento de la calidad educativa.

Por otra parte y como aspecto clave para el desarrollo de las políticas en educación se identifica y promueve el establecimiento de una Ley de Financiamiento, como base para la planificación, proyección y crecimiento gradual de los recursos destinados al área, basados en la garantía del derecho a la educación, la dinámica de crecimiento poblacional y el necesario mejoramiento de las tasas de eficiencia interna del sistema.

Finalmente, el documento de PROPUESTAS PARA LA GOBERNANZA Y AGENDA EDUCATIVA, incluye un capítulo de propuestas de lineamientos para el proceso de transición en lo sectorial.  Tomando como primera fuente de aproximación la agenda educativa en desarrollo y el Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2030 se extraen prioridades para el nuevo periodo de gobierno.  Tal como se expone en las síntesis evaluativas, el gobierno saliente deja un proceso en marcha con avances dispares que requieren nuevas

priorizaciones como agenda de gobierno a gobierno, vale decir como agenda de estado, para lo cual se expone el siguiente núcleo de actividades:

Un núcleo de actividades que debe ser abordado desde una perspectiva de sinergia y ante un desafío central de poder construir sobre lo edificado, lo cual requiere de voluntad política, visión de Estado, vigilancia y participación ciudadana. Son los nuevos hábitos que debemos aprender y practicar como sociedad y sobre todo como instituciones del Estado. Estos hábitos como pactos sociales cotidianos y la calidad de los desarrollos técnicos podrán favorecer que los esfuerzos realizados se conviertan en cimientos o nuevamente en cenizas.

Las demandas son urgentes, legítimas y aunque la educación se encuentre en el banquillo de los acusados, las respuestas a los problemas de la pobreza y la desigualdad deben ser pedagógicas desde la escuela, pero políticas desde el Estado, la comunidad y la cooperación internacional.

El Estado más que nunca debe ejercer su función constitucional como garante y titular de obligaciones en materia educativa ya que la educación es un recurso habilitante, irrenunciable y  un derecho que hace posible el pleno ejercicio de los demás derechos.

De la calidad de su desempeño dependen la democracia, la calidad y equidad de la vida ciudadana y nuestro lugar en el mundo globalizado.

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