¿Y si conseguir los mejores trabajos dependiera de un robot?

Quieren determinar si una máquina o un humano elije mejores empleados

Los algoritmos, que re­ducen los prejuicios en la contratación, ayudan a identificar al candidato ideal gracias a sus datos. En todo caso, la parte hu­mana sigue siendo esen­cial en el proceso de selec­ción.

Francesca Kelsall buscó una habitación tranquila en el campus de su uni­versidad, comprobó el nivel de luz y de ruido, y cerró la puerta. Se registró en la página de contrata­ción de InterContinental Hotels Group (IHG), se sentó delante de una mesa y comenzó a hablarle a la cámara.

Kelsall trató de que no pareciese ensayado, pues sabía que un ordenador analizaría cada palabra, expresión y gesto. La es­tudiante del máster en hostelería de lujo de la University of West London es uno de los 20 aspirantes que formarán parte del programa para graduados de IHG en Europa. Kel­sall también realizó una prueba cognitiva y de per­sonalidad como parte de un experimento para de­terminar si un algoritmo puede predecir mejor que un humano qué candidato será un buen empleado.

DISEÑAR UN PATRÓN

La start up británica Cognisess desarrolló la tecnología de predicción que IHG utiliza como un filtro para controlar sus métodos de selección ha­bituales. Gil Mulders, res­ponsable del aprendizaje en IHG Europa, se interesó por Cognisess después de percatarse de que los candidatos que realizaban una primera entrevista perfecta en ocasiones se venían abajo cuando les volvían a entrevistar otros directivos.

PERFILES ALTOS

Los algoritmos deben contar con una gran can­tidad de información para no caer en prejuicios.

Para desarrollar un pa­trón de las características que buscan, IHG ha traza­do un perfil de sus mejores directivos jóvenes, que han realizado las mismas pruebas que Kelsall. “Lo que esperamos es que los becarios que hayan tra­bajado mejor al finalizar el programa sean aquellos que sacaron la puntuación más alta en las pruebas de Cognisess”, declara Mul­der. La compañía obtendrá los resultados el año que viene. Según un estudio de 2015 que supervisó el Ins­tituto Oficial de Personal y Desarrollo, existen prue­bas de que los humanos contratan basándose en su propia imagen, incluso prefieren a los que com­parten sus aficiones.

OTRAS FUNCIONES

La compañía también utiliza la visión artificial, que extrae datos de las imágenes, para analizar varios elementos de los vídeos, incluidas las ex­presiones faciales más rápidas. En Cognisess sos­tienen que su programa puede detectar las emo­ciones básicas y determi­nar cuándo las palabras de un candidato se contradi­cen con lo que siente.

La visión artificial extrae datos de las imágenes para detectar emociones básicas.

“No es una ciencia exac­ta”, afirma el fundador de Cognisess Chris Butt, aunque añade que tampo­co lo son los “juicios preci­pitados” de los humanos. Sin embargo, al contrario que los humanos, los algo­ritmos no se cansan: una investigación de 2011 con­cluyó que los jueces son más represivos según va transcurriendo el día.

EL PELIGRO DE CREER EN LAS MÁQUINAS

Sarah O’Connor.

Financial Times.

Los robots pueden selec­cionar a cientos de candi­datos de una forma mucho más eficiente y objetiva que los humanos. El año pasado, el investigador Colin Lee analizó 441.769 solicitudes de trabajo y creó un modelo que pudo predecir con un 80% de exactitud a qué candidatos se les realizó una entre­vista. No obstante, estos modelos adoptan cual­quier prejuicio humano. En cualquier caso, aunque se supriman datos como la edad o el sexo en los currículos, los algoritmos pueden cometer alguna discriminación.

En su estudio, los acadé­micos Solon Barocas y An­drew Selbst, ponen como ejemplo a una empresa que busque candidatos que permanezcan en sus puestos a largo plazo.

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