Metrobús, la gran estafa de HC y Jiménez Gaona

La empresa Mota Engil se retira con US$ 21 millones sin culminar el proyecto

Sara Ayala

@saruayala

La obra del metrobús que se inició en la ciudad de San Lorenzo en el mes de julio del 2016 finalmente tuvo un desenlace trágico para la zona. La empresa Mota Engil solo concluyó con 800 m de los 16,4 kilómetros del proyecto, y lleva en sus bolsillos unos US$ 21 millones.

El compromiso de entregar unas obras en beneficio de los ciudadanos terminó siendo la granada del exministro de Obras, Ramón Jiménez Gaona y el expresidente de la República, Horacio Cartes que explotó en el gobierno actual, de Mario Abdo Benítez.

El acuerdo de 46 días que se hizo con Mota Engil y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), para terminar el tramo 3 del proyecto metrobús venció el viernes; pero las obras no avanzaron, más bien dejaron una avenida muerta comercialmente.

El impacto que llegó a causar esta obra son más de US$ 35 millones, según la tesis del economista Ariel Pérez Dienstmaier.

Ahora estos comercios ya no encuentran la forma de avanzar y solo son víctimas del proyecto liderado por el exministro de Obras.

Las cifras que giran en torno a las pérdidas de las grandes empresas son más de US$ 16 millones, las medianas unos US$ 11,5 millones, las pequeñas US$ 5,5 millones y por último las micro sufrirían un poco más de US$ 1 millón.

Mientras que la disminución de los ingresos durante el cierre total de la avenida en promedio fue del 57% en general, según la tesis de Pérez.

El gerente del metrobús, Óscar Stark – quien formaba parte del equipo de Horacio Cartes- explicó que el contrato con Mota Engil es hasta el 23 de diciembre y que estarían analizando la forma de finalizarlo dentro del mismo.

“Tendrá que hacerse una nueva licitación en un plazo corto, pero como hablamos de un proyecto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se rige por otro tipo de contrato, donde prevalece la transparencia”, indicó Stark.

El arquitecto Jorge Rubiani, expresó que pareciera que todas las obras del anterior gobierno tuvieron el mismo condimento; la imprevisión, la falta planificación y estrategia de comunicación con los usuarios.

“Cuando uno hace obras de este tipo, piensa en una experiencia exitosa con empresas que hicieron cosas parecidas, pero son cosas que nunca se dieron”, afirmó.

Por otro lado comentó que la empresa Mota Engil habrá tenido las facultades para evitar este tipo de situaciones, “si se cambió el proyecto y altero el recorrido, es evidente que se debe de advertir que el proyecto no va a la altura de las expectativas”.

“Más que una solución a un problema, como el transporte público masivo, va a llevar el lastre de fracaso, que va abortar otras iniciativas futuras”, finalizó.

 

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