El mundo percibe el pinchazo de la FED

Desde Yakarta hasta Buenos Aires

Gestión, Perú

www.gestion.com.pe

Mientras la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos subía las tasas de interés este año, en el otro lado del mundo, en Yakarta, los ingresos de la tienda de figuras de acción coleccionables de Andy Kurniawan (el propietario de la tienda) cayeron a casi nada.

Las decisiones de la Fed provocaron un alza del dólar y eso impactó a la rupia indonesia, encareciendo las importaciones, pero Kurniawan resistió el impulso de aumentar los precios. Cuando en Washington el banco central de Estados Unidos pulsa los frenos para enfriar a la economía más grande del mundo, como está previsto que vuelva a hacer esta semana, los efectos se extienden por todas partes.

DESACUERDO

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también ha criticado a la Fed por subir los fondos federales demasiado rápido y con demasiada fuerza, pero ha tenido poco éxito. Al subir las tasas de interés y deshacerse de sus propios activos, la Fed hace que los bonos del Gobierno estadounidense sean más atractivos en relación con las inversiones extranjeras más riesgosas. Esto efectivamente inclina el campo de juego contra los mercados emergentes al impulsar la demanda de dólares a expensas de otras monedas.

ARGENTINA

Meses después, tres o cuatro de los 30 empleados de TAAD, un fabricante de interruptores de luz en las afueras de Buenos Aires, estaban a punto de perder sus empleos. El presidente de la compañía, Daniel Araujo, dijo que el desplome del peso argentino encareció las importaciones de cobre y plásticos y tuvo que reducir su producción a la mitad. “El dólar, que de 20 pesos (argentinos) pasó a 42 o 43, nos puso contra la pared”, agregó. “En este momento estamos con una rentabilidad casi cero”, refirió. “Nosotros no pudimos trasladar nada del aumento de los costos a precios”, argumentó.

El paquete de préstamos suscrito por el país con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$ 57,000 millones ha ayudado a estabilizar a los mercados, pero la caída este año del 50% del peso argentino frente al dólar golpeó a las empresas locales que dependen de importaciones. Como resultado, la economía argentina, para la cual el gobierno había pronosticado inicialmente un crecimiento del 3.5% en el 2018, ahora se contraería un 2.4%.

También podría gustarte