El Gobierno tiene una tarea pendiente

¿Y qué de hacer justicia sobre el secuestro extorsivo de María de Debernardi? ¿Y qué de llevar a juicio a los secuestradores de los secuestradores?

 

La instancia internacional ante la que ha llegado el caso Arrom-Martí ha dado al tema la espectaculari­dad que los demandantes estaban buscando. Ya se verá si la CorteIDH otorga lo que la comisión ha reco­mendado en su informe, es decir, que el Paraguay repare integralmente las violaciones de derechos humanos tanto en el aspecto material como inmaterial y que el Estado adopte las medidas de compensación económica y satisfacción solicitadas.

Pero esa es apenas una parte del todo. ¿Y qué de hacer justicia sobre el se­cuestro extorsivo de María Edith Bordón de Deber­nardi? Esa es aun materia pendiente y por muy favorable que les sea la CIDH en su sentencia, ella no libera ni a Arrom ni a Martí de comparecer ante la justicia paraguaya en donde aún tienen mucho que responder. La otra pata de este trípode siniestro está descrita en el informe interno de la CorteIDH que recomienda “reabrir y completar la investigación penal de manera diligente, efectiva y dentro de un plazo razonable con el objeto de esclarecer los hechos en forma completa, identificar todas las posi­bles responsabilidades e imponer las sanciones que correspondan respecto de las violaciones de dere­chos humanos declaradas en el presente informe”. Correctísimo.

El Estado pa­raguayo no debe limitarse a cuidar su patrimonio tangible (monetario) sino también llevar a juicio a quienes surjan como responsables materiales de este negro episodio. Todos tienen cuentas que saldar: los secuestradores y extorsionadores de María de Debernardi, ante la justicia. Pero es misión clave de este Gobierno encabezar la búsqueda de los secuestradores de los secuestradores, a fin de aclarar lo que hasta ahora se ha mantenido en la oscuridad. Cuentas claras. Cuidado con las tareas mal hechas por mirar hacia otro lado.

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