El fútbol, hecho una marca clásica

Arturo Rubín

JUAN TORRES

@jualtorres

Con Arturo Rubín pasa algo no muy común. Es ya una figura histórica del periodismo nacional pero, a la vez, está más vigente que nunca y continúa siendo líder en su rubro hace años, con una rutina que para algunas personas mucho más jóvenes sería difícil de llevar.

De lunes a viernes se lo puede ver o escuchar en Urbana FM por las mañanas, con Óscar Acosta y el clásico bloque en Día a Día, luego al mediodía en Monumental AM, a la tarde hace el Extra en dúplex con Noticias Paraguay y cierra el día en el noticiero central de Telefuturo. Los domingos por la noche hace el resumen de la jornada futbolera en el mismo canal y también forma parte de la mesa de Polémica en el Bar.

En entrevista con 5días, “El Comandante” habló de la construcción de su marca personal y de Fút­bol a lo Grande, así como del competitivo segmen­to radial deportivo y el momento económico del país.

Ahora está viviendo un momento de estabili­dad laboral y financie­ra, pero ¿Cómo llegó hasta este lugar cons­truyendo su marca per­sonal y la de Fútbol a lo Grande?

Y con los años… no hay fórmulas mágicas. Se trata de ir aprendiendo de los errores e intentar no volver a repetirlos. También ser consciente de dónde uno es vulne­rable. Por supuesto que, a medida que maduramos y evolucionamos a nivel personal, eso tiene un efecto en nuestro desem­peño profesional. Fútbol a lo Grande como marca nació en 1996, así que ya tiene un recorrido impor­tante.

Más allá del éxito del rating, según cifras que manejamos, FALG mueve publicidad que algunos programas de televisión en pri­me time no alcanzan. ¿Cómo consiguen esa contundencia comer­cial?

Hay un equipo de bue­nos ejecutivos de cuenta, pero, obviamente, Fút­bol a lo Grande ya es una marca establecida y al estar en la radio de mayor audiencia, que es Monu­mental, todo se potencia con el apoyo logístico que nos dan. Los clientes se sienten cómodos y satis­fechos con el producto que ofrecemos. Apuestan a lo seguro.

Mucha gente que tra­baja con usted en sus distintos emprendi­mientos depende de ese éxito comercial ¿Cómo vive este año económicamente difí­cil del país?

Son varias personas, ya que, además, tengo la libertad de hacer otras cosas no relacionadas al periodismo deportivo.

Este año se siente el en­friamiento económico y hay que saber ajustarse a lo que un cliente puede pagar, sobre todo aque­llos que fueron leales a tu marca durante mucho tiempo. Uno premia la fidelidad y hay que ser agradecidos con la gente que confió y que sigue apoyando.

En el mercado de los programas deportivos de AM, que es altamen­te competitivo ¿Cómo se hace para mantener­se líder? Imagino que debe ser hasta desgas­tante.

Tiene su costo, que es el estrés. No se trata de un espionaje de lo que ha­cen los demás, pero nos conocemos todos. Una información que salta, tenés que manejarla, y si te ganaron, ruborizarte pero buscando inmedia­tamente otro ángulo de la noticia que consiga reper­cusión. La competencia al mediodía es muy fuerte.

Por tu mesa pasaron varios periodistas que hoy ya tomaron otro camino y, a algunos, les va muy bien ¿Te hace bien sentir que los ayu­daste en ese camino?

Claro. Lo más grato en mi vida, a los 70 años, es el reconocimiento. No me molesta que el que no quiera agradecer no lo haga, si es que no lo siente. Pero no te voy a mentir que cuando leo palabras de gratitud, me hace bien.

Igual, aclaremos que todos se fueron porque quisieron.

Con todas las cosas que ya está haciendo, intentar algo nuevo debe ser muy difícil ¿O existe algún proyecto o desafío pendiente?

Hay uno que va a salir, no sé cuándo, pero va a sa­lir. Probablemente no lo conduzca yo pero lo voy a producir.

O sea, ¿Arturo Rubín empezaría a producir contenido?

No te lo voy a decir toda­vía, porque “las ideas no tienen dueño”. Sí puedo adelantarte que es algo que todavía no se hizo y quienes van a participar del panel va a ser gente nueva. Si yo participo, lo haría esporádicamente. Siempre en el mundo del fútbol.

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