Ideas para crear un merendero saludable

Los cereales dan energía para las actividades diarias

Con el inicio de una nueva etapa escolar, toda la familia se encuentra inmersa en los preparativos de los útiles y uniformes, sin embargo, algo que no se debe pasar por alto es la merienda escolar, pues de una buena alimentación a temprana edad depende el crecimiento y el óptimo rendimiento académico.

Es importante dar variedad a la hora de seleccionar las comidas sin descuidar ningún grupo de alimentos, es clave conocer los gustos y hábitos del niño, además de las cantidades energéticas diarias de acuerdo a su composición corporal. Estas meriendas contribuyen a mantener los niveles de energía y concentración necesarios para estudiar, practicar deportes y jugar.

La nutricionista Diana Martínez comentó que “como padres, muchas veces no sabemos qué incluir en el merendero escolar. El principal problema es la falta de tiempo o de imaginación a la hora de preparar los alimentos. Por eso es importante comprar un recipiente o merendero térmico, y llegar a un acuerdo con los chicos, llevar lo que más les gusta y negociar lo saludable que no les gusta tanto”.

Destacó la necesidad de variar el menú y los alimentos más indicados son frutas y verduras. “Se recomiendan enteras con cáscara y pulpa para aprovechar las vitaminas, minerales y las fibras, también se pueden ofrecer en forma de jugos naturales. Hay que aprovechar siempre las de estación”, mencionó la especialista.

Martínez aseguró que los cereales aportan la energía necesaria para que los niños realicen sus actividades diarias (físicas y mentales), y favorecen el crecimiento y desarrollo óptimos. Un ejemplo de ellos puede ser la granola, cereales de miel, barras de cereal.

Además, los lácteos aportan proteínas de buena calidad y calcio, necesarios para el mantenimiento de huesos y dientes fuertes y sanos, como el yogur o queso en fetas.

“Es fundamental que lleven siempre agua y estimularlos a que consuman, explicándoles siempre de la importancia de ésta así como las consecuencias de no consumirla. Hay que reducir el consumo de jugos envasados, jugos en polvo o gaseosas que no aportan nutrientes y tampoco hidratan”, resaltó.

Sobre todo en temporada de mucho calor, es necesario pensar en la conservación de los alimentos. Por ello, lo ideal sería buscar recipientes térmicos o evitar aquellos que necesiten refrigeración como el yogur, leche o huevo en climas muy cálidos.

“No se deben colocar en el merendero alimentos ultraprocesados como las galletitas con relleno, papas fritas, embutidos, panchos, frituras, snacks fritos, alfajores de chocolate, así como todo aquello que contenga mucho sodio y grasas de mala calidad como la margarina”, refirió la nutricionista.

Finalmente, explicó que la alimentación es un acto de educación, es por ello que la merienda escolar forma parte de este hábito que ellos irán desarrollando y debe estar adecuada tanto a la edad de los niños como a su estado nutricional.

“Los niños tienen distintos requerimientos de energía, proteínas y demás nutrientes, según la etapa del desarrollo en la que se encuentren, si son niños muy pequeños, en etapa escolar o si son adolescentes”, concluyó Martínez.


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