Mujeres de ahora

MARIELA BAEZ
www.marielabaez.com
LIC. EN COMERCIO EXTERIOR Y
RELACIONES INTERNACIONALES
COACH ONTOLÓGICO
ASESORA DE IMAGEN

Hoy me toca estrenarme en esta columna, estoy muy feliz de compartir este espacio, más aún en el contexto de la celebración por el día de la Mujer Paraguaya. Leí hace unos días que en Europa se realizó un estudio sobre productividad y recomiendan la promoción de las mujeres para la dirección empresarial. Parece que queda finalmente consolidado, que las habilidades “femeninas”, son más rentables para los modernos sistemas productivos. Y en Paraguay celebramos lo mucho que avanzamos.

Cada vez son más mujeres las que cumplen sus sueños, eligiendo conscientemente a la mujer que quieren ser, tanto en el espacio personal como en el profesional. Nosotras tendríamos que sentirnos profundamente orgullosas de lo que ya alcanzamos como sociedad femenina. Nuestro pasado patriarcal nos dejó de herencia un machismo que afortunadamente va perdiendo fuerza.

 

Cada paso dado, en pos de la conquista de igualdad entre hombres y mujeres tiene sabor a gloria. Pero como toda moneda tiene otra cara, lo que resulta para nosotras una gran conquista por un lado, por el otro, todavía tenemos como desafío lidiar con creencias tales como: “mujeres eran las de antes”, generosas, entregadas, siempre amables y dispuestas, las verdaderas mujeres “de su casa”.

Las de hoy, no “somos de nuestra casa”, más bien “elegimos” quedarnos en ella, para disfrutar del placer y la tranquilidad de nuestro hogar, de los nuestros. Elegimos casi todo el tiempo donde trabajar.

Sobre el matrimonio entendimos que estar en pareja representa una elección de vida, no una necesidad para cumplir con la expectativa social. Sobre los hijos, creo que son lo mejor de la vida, pero no lo único. Las mujeres de ahora tenemos más conciencia de quiénes somos y de nuestro valor en cualquiera de los espacios donde nos toque desenvolvernos.

Queda mucho camino por recorrer y mi deseo es que durante el trayecto, hagamos elecciones que estén alineadas a nuestros valores y propósito de vida. Tantas variantes positivas y aún así no resulta fácil ser una mujer del siglo XXI. Estoy convencida que estamos en una posición donde hay mucho porque que celebrar. Y no tendríamos que dejar, por temor a críticas o al miedo de un posible fracaso, perder la oportunidad de
que nuestro “Genio Femenino” despierte.

 


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