Crisis como una oportunidad para reformar el Estado

El impacto del coronavirus ha generado severos cuestionamientos a la ley que se lanzó para mitigar la emergencia sanitaria; analistas proponen hacer reformas de fondo que hagan viable el funcionamiento de un Estado que no puede ser igual después de la pandemia. Asimismo, exigen que así como el Gobierno pide esfuerzos al sector privado, el estatal aporte mucho más que unos irrisorios recortes a sus millonarios beneficios.

Los analistas del sector económico consultados por 5días resumen sus ideas en esta propuesta de proporcionalidad en la carga de responsabilidades entre el sector público y privado:

Propósito

Establecer la proporcionalidad del sacrificio con relación a la Ley de Emergencia Nacional, entre la población que depende del sector público, y la población que depende del sector privado, formal e informal.

Principio:

¨A ley pareja nadie se queja¨-

Propuesta:

  • Disminuir los gastos de personal, considerando la sumatoria de salarios, bonificaciones, gratificaciones, gastos de representación, complementos y otros, de todos los servidores públicos que superen un límite de N salarios mínimos como total de ingresos, en la misma proporción de la disminución de las recaudaciones del IVA, que representa fielmente la caída de las ventas en la economía nacional.
  • Durante el período de crisis sanitaria.
  • Se suma a otras propuestas de eliminar gastos superfluos, evitar contratación de parientes, asesores, fijar topes salariales de rango superior, eliminación de juntas departamentales, legisladores Parlasur, etc.

Escenario Prospectivo – 4 meses – Abril, Mayo, Junio y Julio 2020

  • Ruptura/Corte de la cadena de pagos, desde fines de marzo-2020.
  • Clientes con cheques adelantados emitidos en el comercio nacional, piden a sus proveedores que no los presenten al cobro.
  • El mercado va a entrar en colapso generalizado.
  • Caída del consumo, la demanda agregada se desacelera, las ventas caerían en alrededor del 50 %.
  • Caída proporcional de las recaudaciones (1) , en especial de impuestos indirectos, mayoritarios, tal cual es la estructura impositiva del país, especialmente IVA.
  • La curva de contagios del COVID-19, se estima, podría crecer a partir de abril y mayo.
  • Esta es una crisis de salud, que se contagia también a una crisis económica, crisis social y podría derivar en una crisis política.
  • La crisis política sería el mayor de los riesgos: Que se ponga en duda la legitimidad de un gobierno legal y legítimo, por problemas de legitimidad ante el imaginario social, de las medidas que se estén tomando.

La Ley de Emergencia Nacional

  • La Ley de Emergencia estima 1.600 millones de dólares, de deuda pública, para fortalecer el sistema de salud, proteger el empleo, ayudar a las Mipymes y Pymes y, finalmente, asegurar que el Estado siga trabajando.
  • La distribución es la siguiente: 530 millones de Us$ para la salud; 100 millones de Us$ para cuidar el empleo formal; 300 millones de US$ para cuentapropistas y empleo informal y; el restante, 670 mill. Us$ para garantizar funcionamiento del Estado.
  • Este endeudamiento público, equivale a 5 puntos porcentuales del PIB, y se va a repagar, con los impuestos de todos los ciudadanos del país, seguramente, en alrededor de 10 años.
  • La nueva ley tiene un punto central: Promueve medidas para que ambos sectores, público y privado, se endeuden.
  • Provee recursos y facilidades a la AFD, BNF, flexibilización del crédito y posposición de pagos de servicios básicos e impuestos, por dos meses a los ciudadanos, para refinanciar estos valores hasta en 18 meses, luego del periodo de carencia.
  • Se estipulan recortes en el PGN durante el primer semestre, para reorientarlos a la salud.
  • Se propone un déficit fiscal del 3 %, era 1,5 % del PIB, y se propone un período de 4 años para que haya una recuperación hacia lo que llaman convergencia, es decir, un plazo durante el cual no habrá aumentos de salarios públicos. Pero los mantiene en el nivel actual. Se entiende.
  • Las medidas para estimular el endeudamiento para financiar al Estado, en especial la salud en emergencia, más los gastos corrientes del aparato burocrático, y los gastos operativos de empresas privadas,  son correctas.
  • En los dos sectores, público y privado, se necesita endeudamiento para evitar el colapso social.
  • El Sector Público usará los fondos de deuda para apalancar gastos corrientes y gastos de salud de emergencia, además, fondear a la AFD, etc.
  • El Sector Privado usará sus fondos de deuda para financiar su capital operativo de modo a pagar salarios, comprar insumos, y sobre todo cumplir con sus costos fijos.
  • Aún así, habría un default selectivo, los pagos serán controlados, en ambos sectores.
  • Se espera también una avalancha de quiebras y llamados de acreedores para renegociar deudas.
  • Pero, la diferencia es que el privado se endeuda y corta gastos operativos, en la proporción de la disminución de sus operaciones, porque está acostumbrado a disminuir en forma más rápida sus costos fijos, cuando las ventas disminuyen. El costo social de empleados del sector privado, que son a su vez consumidores, será enorme.
  • Se están renegociando costos de alquileres comerciales, fabriles, entre otros. La propia Ley permite pagar parcialmente los alquileres de los que ahorraron o se endeudaron para invertir en inmuebles de renta.
  • En cambio, el sector público se endeudará (endeuda al país), pero no se cortan los gastos corrientes en la proporción en que caerán las recaudaciones (1).
  • El costo social de funcionarios del sector público, que son a su vez consumidores, será menor, comparado con la población que depende del sector privado.
  • No hay isonomía ni proporcionalidad, en los beneficios de la Ley y los sacrificios exigidos por el momento, entre dependientes del sector privado y dependientes del sector público.
  • Es más, de por sí, los ingresos del funcionario público ya eran 50 % superiores en promedio, con comparación a los de los salarios del sector privado, para puestos equivalentes.
  • En este momento de crisis, la brecha se va a profundizar entre ingresos de trabajadores formales e informales del sector privado y los funcionarios públicos.
  • En consecuencia, durante la crisis sanitaria, la calidad de vida y el consumo de la población que depende del sector privado será mucho peor que la calidad de vida y el consumo de la población que depende del sector público.
  • Por lo tanto, existe un desequilibrio en los esfuerzos del sector privado, comparado con los esfuerzos del sector público, en cuanto a la carga de la Ley de Emergencia Económica.

Reforma Estructural del Estado: Calidad de Ingresos y Calidad del Gasto

  • La estructura de las recaudaciones del país es regresiva, mayoritariamente impuestos indirectos, 70 % del total recaudado.
  • La calidad del gasto en contrataciones públicas es preocupante, según el BID, entre 10 % a 25 % tiene problemas de corrupción. Existe el riesgo de que este porcentaje funcione como tal en el uso del endeudamiento de emergencia.
  • La mayor parte del PGN se corresponde con gastos de personal. Sobre 670 millones de dólares, de la deuda, serían casi 470 millones de dólares.
  • La crisis sanitaria otorga superpoderes al Ejecutivo Nacional por ser una emergencia. Un momento de medidas bajo un imperativo urgente. Nunca un Presidente tuvo tanto poder en un momento dado.
  • No habrá otro momento, cuando vuelva la plena vigencia del sistema democrático, para realizar recortes y ajustes estructurales al aparato del Estado.
  • Se sugiere aprovechar la coyuntura para reformar la estructura del Estado.
  • Los principales cortes de remuneraciones, complementos, gratificaciones y gastos de representación, en el sector público, de la Ley de Emergencia Económica,  son en realidad, en gran medida, parte de los cortes que ¨de hecho¨ ya habían sido solicitados por el Sr. Ministro de Hacienda, a fines de enero 2020, sumando aproximadamente 75 millones de dólares.  Pero que por presiones de los sindicatos públicos fueron abortados. Lo que se adicionó son los cortes de subsidios por casamiento, subsidios alimenticios y vacacionales,  que aparecen en la misma ley de emergencia actual, son ahorros genuinos, que deben ser hechos,  pero que, por vergüenza,  ni deberían haber sido enunciados,  en una ley tan importante.
  • No existen cortes en el organigrama estatal, como si ya comienzan a haber en el sector privado. Por ejemplo,  las direcciones ¨globito¨ (en la jerga de los mismos funcionarios públicos) que fueron creadas en varios ministerios,  sin razón alguna, para dar empleo en forma prebendaria a adictos políticos, no son tocadas.
  • Incluso, los salarios de funcionarios, que ahora son superiores a los del Presidente de la República y Ministros, permanecen invariables.

Delante de lo expuesto, se considera que la disminución de los gastos de personal, proporcional a la disminución de la caja del Estado, puede demostrar a la población que la carga de estos momentos de Emergencia, será llevada de forma equitativa, tanto por el sector público como por el sector privado.


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