Maduro continúa con las persecuciones

Venezuela

Bloomberg

 

Semanas después de un intento de derrocar a Maduro, su régimen toma medidas enérgicas contra los responsables, registrando casas, emitiendo órdenes de arresto y obligando a los líderes de la oposición a ocultarse.

Los principales aliados de Guaidó, jefe de la impotente legislatura que dice ser el presidente legítimo del país, están circulando por casas seguras, refugiándose en embajadas y preparándose para una vida a la fuga desde la detención del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Édgar Zambrano.

Freddy Superlano, un político que apoya a Guaidó, dijo desde paradero desconocido que estaban viviendo una persecución brutal y añadió que estaban escondidos y que lo estarían durante un tiempo.

El jueves, Guaidó volvió a hacer un llamamiento a sus seguidores para que salieran a las calles, pero estos deben hacer frente a uno de los ataques más agresivos del Gobierno contra sus enemigos hasta la fecha. En los últimos años, los socialistas gobernantes se han apresurado a encarcelar a cargos electos después de importantes disturbios. Por su parte, el tribunal superior ha solicitado el procesamiento de 10 políticos. Zambrano, al igual que muchos de los perseguidos, apareció el 30 de abril con Guaidó y más de veinte soldados desertores en una manifestación al este de Caracas en una incitación a las Fuerzas Armadas para que se rebelaran.
El senador Marco Rubio, quien ha ayudado a configurar la política de EE.UU. hacia Venezuela, dijo por Twitter que Maduro temía tocar a Guaidó y, en cambio, está tratando de socavar su movimiento al “arrestar o forzar al asilo político a decenas de líderes clave de la Asamblea Nacional”. El tuit de Rubio pone de relieve un punto clave: Maduro está caminando sobre una cuerda floja al tratar de castigar a sus rivales sin incurrir en toda la furia de EE.UU., que ayudó a facilitar el fallido levantamiento y ha advertido explícitamente en contra de tocar a su rival.

MaduroVENEZUELA