Ley de tarjetas y sus efectos negativos

Ley 5476/15: Ley de Tarjetas y sus efectos negativos para el usuario
GABRIEL F. PAREDES
SOCIO EN PAREDES KANE & ASOCIADOS
paredeskane@hotmail.com

Hoy, saldremos de los técnicismos propios de este producto y hablaremos de la famosa Ley de Tarjetas (Nro. 5476/15), que fue promulgada el 25/08/2015, y publicada al día siguiente: 26/08/2015, pero cuyo efecto directo de la puesta en producción de esta Ley, se sintió fuertemente a partir del mes de Septiembre de ese año.

Las Tarjetas de Crédito empezaron a operar desde el año 1980 en Paraguay traidos de la mano del Banco Unión (quién pidió autorización al BCP, en el 79) siendo los representantes insignias de este nuevo producto los Sres. Tito Scavone y el Lic. Alberto Acosta Garbarino (actual directivo del Banco Familiar). Menciono estos datos históricos sencillamente para graficar que en 35 años el producto Tarjetas de Crédito no fue afectado tan bruscamente por la implementación de ninguna legis­lación, y venía operando normalmente.

La implementación de esta Ley, tuvo muchos efectos directos, pero lastimo­samente todos negativos, donde fueron afectados, principalmente ese usuario/ cliente final (dejaron de utilizarla al dejar de tener promociones ni ventaja algu­na), los comercios (bajaron de manera importante y considerable sus ventas con Tarjetas) y también las entidades emisoras -Bancos y Financieras, princi­palmente-.por la cancelación masiva de las Tarjetas, por parte de sus clientes.

El efecto más directo importante de esta Ley (aparte de otras), es el hecho de haber obligado a bajar bruscamente las tasas de intereses al 14,8%, desde Agosto/2015, las cuales venían promediadas en 42% históricamente (haciendo la importante salvedad de que el BCP era la entidad matriz que venía determinando las tasas máximas a ser aplicadas a este producto, mes a mes, y por otro lado, el INCOOP hacía lo propio para las Cooperativas).

En el siguiente artículo, explicaré con más detalles, que es lo que sintió/ vivió ese cliente final, y porque deja­ron de utilizar su clásica tarjetita.