La deuda crece, pero no es acompañada por los ingresos de la población

MCS Grupo Consultor

El Presupuesto Ge­neral de la Nación 2018 incluye una nueva emisión de bo­nos que aumentaría la deuda externa, cuyos niveles generan discusiones, entre economistas y analistas, re­lacionadas a los riesgos que podrían representar. Desde el sec­tor oficial, sostienen que la deuda no es lo suficientemente ele­vada como para representar algún tipo de riesgo, pero no deja de llamar la atención el hecho de que el bienestar económico de la población, que debe impulsar el desarrollo que permita cumplir con las obligaciones públicas, no se incremente al rit­mo adecuado.

 

NIVEL DE ENDEUDAMIENTO Y CAPACIDAD DE PAGO

El Paraguay presenta grandes deficiencias en cuanto a infraes­tructura. Estas carencias son tan significativas que según el MOPC el país necesita invertir al menos US$ 1.000 millones anuales por el lapso de 10 años para paliar el retraso que registra en cuanto a infraestructura. La deuda es un instrumento para financiar estos proyectos, que deberían incidir en los resultados de desarrollo y dinamizar la economía, mediante la creación de empleos y de obras que fomenten la actividad comercial.

Ahora bien, toda deuda exige un cumplimiento futuro y si cuan­do llega el día de responder ante las obligaciones uno se percata de que está más endeudado de lo que su capacidad de pago le permite, el panorama puede tornarse complicado. Sin embar­go, esto no parece preocupar a los técnicos del Ministerio de Hacienda y del Gobierno, quienes señalan que el país no está muy endeudado, ni en relación a su PIB ni en comparación a los demás países de la región, como un argumento que respalda el aumento de la deuda.

Al mes de noviembre, la deuda pública de Paraguay alcanzó el 24,1% del PIB. Segúnel Fondo Monetario Internacional (FMI), el indicador para un país como el nuestro, puede ubicarse en­tre 30% y 45% y continuar representando un nivel prudente. Además, otro factor que parece señalar que no hay razón para preocuparse, es que el indicador de la región llegó a 57,9% en promedio en el 2016.

Independientemente de los porcentajes y de las comparacio­nes, hay que recordar que el fin primordial del endeudamiento es utilizar recursos para generar una coyuntura favorable que implique un mayor desarrollo a nivel nacional y con ello la ca­pacidad de cumplimiento de las futuras obligaciones. En otras palabras, el fin es producir un ambiente económico beneficioso para la población y que la misma mediante impuestos y expan­sión del PIB, pueda crear los recursos necesarios para pagar la deuda.

Algunas cuestiones que debemos considerar son: ¿Qué ocurriría si los indicadores de ingresos no crecen a los mismos niveles que los compromisos asumidos? ¿Será posible honrar la deu­da en el futuro si los ciudadanos no registran el incremento de bienestar requerido para generar el dinamismo necesario para que el país cumpla con sus obligaciones? Lo más probable es que no se recaudarán los recursos suficientes exigidos, lo que dificultará honrar la deuda.

Según datos del Ministerio de Hacienda, el endeudamiento pú­blico creció 70,3% desde el año 2013 hasta el mes de noviembre del 2017, pasando de US$ 4.174 millones a US$ 7.108 millones, mientras que los ingresos mensuales no registraron variaciones tan significativas como las de la deuda.

Con relación al ingreso mensual promedio, la Encuesta Conti­nua de Empleo presentada por la Dirección General de Estadís­ticas Encuestas y Censos, indica que se registró un incremento de 24,35%, ya que en el tercer trimestre del 2013 el mismo lle­gaba a G. 2,3 millones, mientras que en el mismo trimestre del 2017 el ingreso fue de G. 2,9 millones.

De esta manera, los números oficiales muestran que los indica­dores de remuneración están lejos de registrar el mismo nivel de dinamismo que el endeudamiento.

 

DIVERSAS OPCIONES QUE ANALIZAR PARA EVITAR  MAYORES OBLIGACIONES

Ante la significativa expansión de la deuda pública en relación a otros indicadores, lo ideal es analizar diversas opciones que permitan obtener otras fuentes de financiamiento. La calidad de generación de ingresos del Estado juega un papel fundamen­tal al observar distintos medios de los cuales obtener recursos, sobre todo si existe cierto margen para llevar a cabo nuevas po­líticas fiscales que favorezcan a la recaudación.

Según el informe titulado: “Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2017”, elaborado por la Cepal, el Paraguay en el año 2015 fue uno de los países de la región que registró las mayores pérdidas en relación al PIB, como consecuencia de la evasión del Impuesto al Valor Agregado. La baja presión tributaria del país tampoco ayuda a aumentar los niveles de ingresos tributarios.

Al cierre del año 2017, el 54% de las recaudaciones fueron ge­neradas por el IVA, mientras que el 1,5% por el IRP, demos­trando así la fuerte participación de los impuestos indirectos en el sistema impositivo del país. Mientras tanto, se estancan las discusiones y el análisis sin sesgos sectoriales sobre planes orientados a contar con un sistema tributario más equitativo y con mayor capacidad de recaudación. Es necesario implemen­tar modificaciones impositivas que posibiliten una recaudación más equilibrada, disminuyan la desigualdad y garanticen el cumplimiento de los compromisos.

El PGN del año 2018, incorpora la autorización para emitir US$ 602 millones, por lo tanto, en este año que inicia, continuarán los análisis y opiniones sobre los medios más adecuados de fi­nanciar el crecimiento y garantizar una recaudación eficiente. Con relación a los riesgos que implican los niveles de la deuda, la respuesta final la tendrán las futuras generaciones

 

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