BCE afronta suba de tasas ante la crisis financiera

Bloomberg

 

Justo diez años después del día en que el Banco Central Europeo subiese las tasas de interés en el umbral de la crisis financiera mundial, algunos piensan que ahora podría esperar demasiado para endurecer la política monetaria.

El 3 de julio de 2008 el Banco Central Europeo elevó los costos crediticios para combatir una inflación que superaba con creces su objetivo. Para octubre daba marcha atrás en tanto los precios caían y el crecimiento económico se evaporaba en medio de la peor emergencia económica desde la Gran Depresión.

El presidente Mario Draghi integraba el Consejo de Gobierno del BCE en su condición de gobernador del Banco de Italia en ese momento y en 2011, cuando se subieron los costos crediticios apenas antes de la crisis de la deuda de Europa. Tal vez debido a esas experiencias ahora descarta subir las tasas hasta después del verano de 2019 en Europa.

Los mercados celebraron la orientación de Draghi y la calificaron de prudente cuando se la dio a conocer el mes pasado. Los economistas e inversores que habían esperado un aumento de tasas a mediados de 2019 extendieron sus pronósticos hasta finales de ese año. Pero algunos estiman que hay una amenaza mayor: que el Banco Central Europeo quede atrapado en un mundo de tasas de interés cero conforme el ciclo económico declina.
“Hay un riesgo real de que el BCE nunca empiece a aumentar”, dijo Patrick Artus, economista jefe de Natixis en París. “El consenso es que el BCE tiene razón, pero podría estar retrasado y terminar con tasas cero durante mucho tiempo”.

Otros tiempos

El argumento para esperar un tiempo se basa en el hecho de que en la actualidad el panorama de la inflación es muy diferente. En 2008 los precios aumentaban un 4%. El ritmo es ahora de 2%, pero eso obedece en buena medida a los costos del petróleo: el ritmo de la inflación subyacente, excluidos alimentos y energía, es de la mitad.

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