BCE avala que se limite sueldo a banqueros

Pondrá fin a los estímulos en diciembre

La institución considera ajustada a la ley una nueva norma holandesa que obliga a los bancos del país a pedir autorización al Ministerio de Finanzas para subir la retribución de sus cúpulas.

El BCE respalda que los gobiernos controlen las retribuciones de las cúpulas de las entidades financieras. Así se desprende de una opinión legal avalada por su Consejo de Gobierno y firmada por su presidente, Mario Draghi, en relación a una nueva norma elaborada por Holanda en materia de remuneración de entidades financieras. Los sueldos de los ejecutivos de los bancos sistémicos del país, aquellos cuya caída podría afectar a la estabilidad financiera, estarán sujetos a un régimen de autorización previa por parte del Ministerio de Finanzas.

El Gobierno holandés ha establecido que sus grandes bancos necesitarán su visto bueno para aumentar el sueldo fijo básico de sus cúpulas. Igualmente, requerirán su autorización para fijar la retribución de los nuevos directivos que fichen.

“El ministro negará su consentimiento si considera que el importe de la remuneración fija es inadecuado de cara a establecer una política de remuneración prudente, controlada y sostenible que tenga en cuenta el amplio consenso que existe dentro de la sociedad”, indica la norma, según la descripción recogida en el dictamen emitido por el BCE.

La ley también concreta que las retribuciones fijas no podrán incluir entregas de acciones u otros instrumentos financieros cuyo incremento de valor dependa de un alza de cotización de los títulos del banco.

 

 

 

 

 

 

 

COMPETENCIAS

El BCE concluye que estas atribuciones del Ejecutivo holandés “no parecen entrar en conflicto” con sus competencias y cree que la norma no es contraria a la legislación. Desde su punto de vista, Holanda se limitará a verificar que las remuneraciones abonadas por las entidades son prudentes. No habrá colisión en la medida en que se mantenga en este campo y no entre a evaluar si los bancos tienen estructuras robustas de gobernanza, incluyendo prácticas y políticas de remuneración, una evaluación que le corresponde en exclusiva al Banco Central Europeo. La única alerta sobre la norma que salta en la institución que preside Mario Draghi es la relativa al desarrollo administrativo que concretará la ley. El BCE ha avisado que éste tampoco debe incluir disposiciones que choquen con sus poderes supervisores.

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