Condiciones laborales en Paraguay

 

La actividad laboral en la historia ha pasado varias transformacio­nes, de la época rudimentaria al mercantilismo, desde la revolu­ción industrial hasta la época actual. A medida que evoluciona la sociedad, la ac­tividad laboral se transforma, especializa y diversifica.

Origen del desempleo en la modernidad

La época de la revolución industrial se caracterizó por un aumento de la produc­ción de alimentos y de productos, con eso aumentó especialización en la produc­ción, llevando a que sea menos necesaria la acción humana, lo que hizo que miles de trabajadores pierdan sus puestos labo­rales por el efecto reemplazo por tecnolo­gía.

Esta distorsión en el mercado laboral es lo que comúnmente se conoce como des­empleo, donde existe un mercado laboral que puede emplear a una cantidad limi­tada de personas, pero existe una mayor cantidad de personas que quieren ingre­sar para trabajar.

Existen generalmente dos tipos de des­empleo, el cesante, que se compone de personas que ya han tenido una expe­riencia laboral y quedaron sin empleo en el periodo de consulta, pero que, están buscando activamente empleo. En este grupo de personas están los que fueron desvinculadas o que renunciaron porque las condiciones laborales no se condecían sus exigencias.

Por otro lado, se encuentran el desempleo por primera vez, que incluye a personas que no han tenido su primera experiencia laboral pero que están buscando activa­mente empleo, como los jóvenes que han concluido o están cursando estudios se­cundarios o universitarios y que no pue­den encontrar empleo.

Existe otra situación particular: el subem­pleo que es una condición donde el traba­jador está empleado menos horas de las que realmente puede y desea trabajar. En este grupo se compone principalmente de trabajadores informales que realizan “changas”, es decir, un empleo que tiene una duración definida, generalmente de corto plazo, así como los formales que tra­bajan menos horas de las que desearían trabajar.

Factores que inciden en las condiciones de empleo

Existen cinco principales factores que in­ciden en el desempleo, estos son:

Ciclo Económico: cuando en el país o re­gión se da una expansión económica, esto reduce el desempleo, por otro lado, cuan­do se da una recesión la situación implica un aumento del desempleo.

Cambios de estación: sucede cuando los empleos dependen de la estación del año, por ejemplo, si en una ciudad hay una playa, es probable que, en los meses de verano, la cantidad de desempleados se reduzca, mientras que con la llegada del invierno esas personas quedarían cesan­tes.

Componente demográfico: esto se pro­duce cuando existe una situación demo­gráfica en la que aumenta la cantidad de personas en edad de trabajar mientras que los empleos no crecen en la misma proporción, esto se produce cuando un país cuenta con un bono demográfico o cuando aumenta el flujo de migrantes desde otros países.

Cambios tecnológicos: se origina cuando se implementan innovaciones o se aplica tecnología en las empresas de una econo­mía, el resultado es que se necesitan me­nos trabajadores o se exige trabajadores más especializados.

Apertura Comercial: si el mercado exter­no muestra mayor apertura, esto podría generar una mayor producción de bienes y servicios, aumentando la cantidad de trabajadores necesarios, reduciendo el desempleo, si hay mayores restricciones al comercio externo, la situación es con­traria, aumentando la proporción de per­sonas desempleadas.

Desempleo y Subempleo en Paraguay
Atendiendo estos conceptos y analizando las últimas estadísticas oficiales, el nú­mero de personas desempleadas en Para­guay al tercer trimestre del año ascendió a 224.266, dicho valor representa 6,2% de la Población Económicamente Activa (PEA), e implica 11.273 desempleados más que el mismo trimestre del año pasado.

Por otro lado, la cantidad de trabajadores subocupados al tercer trimestre ascendió a 239.053, aumentando en 54.943 perso­nas, lo que representa aproximadamente 30% más que en el mismo periodo del año pasado.

Sumando ambas cantidades, el número de personas que afrontan condiciones de empleo poco favorables asciende a 463.319, que representa 9,2% del total de la población en edad de trabajar.

La situación que está pasando la econo­mía paraguaya explica en parte impor­tante el aumento interanual de empleo, dado que al segundo trimestre del año se verificó la recesión técnica que motivó a que disminuya la cantidad de personas empleadas comparativamente al mismo periodo del año pasado.

El aumento de la subocupación por su parte se explica por el efecto de la infor­malidad, ya que los trabajadores poco calificados se insertan al mercado laboral trabajando menos horas de las estipula­das legalmente, muchas veces en con­diciones precarias, y, por lo tanto, ganan menos del mínimo legal.

Al respecto, según el último informe de la Dirección General de Estadísticas En­cuestas y Censos (DGEEC), la informali­dad en el empleo Paraguay asciende al 63,1%, lo que significa 1.735.695 personas que están en situación irregular, es decir, están ocupados, pero no tienen cobertura de servicio social, ni están inscriptos en el registro único del contribuyente.

Estos datos reflejan la informalidad en el mercado laboral paraguayo, y por lo tan­to, la necesidad de políticas públicas más eficientes que permitan mitigar este mal y que a la vez doten a las personas de las competencias necesarias. Asimismo, se­ría interesante llevar adelante acciones para aumentar la creación de empresas, ya que el país está en plena etapa de bono demográfico, y dentro de unos pocos años, más jóvenes querrán insertarse al mercado laboral y no tendrán espacio si no se realizan los cambios necesarios.

Por lo tanto, es imperiosa la necesidad de pensar con visión de futuro para que nuestros trabajadores puedan seguir im­pulsando el crecimiento del país.

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